viernes, 21 de noviembre de 2008

De nuevo Cambio Climático

Os propongo la siguiente lectura que he descubierto en un blog. No pretendo crear polémica ni convencer a nadie, solo pretendo que leáis un punto de vista del cual comparto al menos el escepticismo.

Actualmente me encuentro en un debate moral que podría aplicarse en esta lectura y del cual quizás os haga participes en un futuro: no lo estoy pasando bien y la decisión que debo tomar no va a ser sencilla. Pero esta es otra historia. Por favor, intentar leer sin prejuicios este escrito del fallecido Michael Crichton. Como os decía no todo lo comparto pero si el mensaje general de dogmatismo a ultranza en el que creo estamos envueltos.


El paraíso que nunca existió.


Conferencia de Michael CrichtonSan Francisco, 15 de septiembre, 2003.
Se me ha pedido que hable sobre lo que considero que es el reto más importante que enfrenta la humanidad, y tengo un respuesta fundamental. El mayor reto que enfrenta la humanidad es el distinguir entre la realidad y la fantasía, entre la verdad y la propaganda. Distinguir la verdad ha sido siempre un reto para la humanidad, pero en la era de la información (o como yo creo que es, la era de la desinformación) adquiere una urgencia y una importancia muy especial.

Tenemos que decidir todos los días si las amenazas que enfrentamos son reales, si la solución que se nos ofrece será para bien, si los problemas que nos dicen que existen son problemas reales, o inexistentes. Cada uno de nosotros tiene un sentido de la vida, y todos sabemos que este sentido nos ha sido dado por lo que otras gentes y sociedades nos dicen, en parte generado por nuestro estado emocional, que proyectamos hacia fuera; y en parte por nuestras genuinas percepciones de la realidad. En breve, nuestra lucha por determinar cuál es la verdad, es la lucha para decidir cuáles de nuestras percepciones son genuinas, y cuáles son falsas porque nos son entregadas, o vendidas, o generadas, por nuestras propias esperanzas y miedos.

Como ejemplo de este reto, hoy quiero hablarles sobre ecologismo. Y para no ser mal interpretado, quiero dejar perfectamente clara mi creencia de que nos incumbe a todos conducir nuestras vidas de una manera que tome en cuenta las consecuencias de nuestras acciones, incluyendo las consecuencias para otra gente, y las consecuencias para el ambiente. Yo creo que es importante actuar de manera cuidadosa con el ambiente, y creo que esto será siempre una necesidad que se extiende hacia el futuro.

Creo que el mundo tiene problemas genuinos, y creo también que puede y debería ser mejorado. Pero pienso también que decidir qué constituye una acción responsable es inmensamente difícil, y las consecuencias de nuestras acciones son difíciles de conocer con anticipación. Pienso que nuestro historial de acciones ambientales es desalentador, para decirlo suavemente, porque hasta nuestros esfuerzos mejor intencionados a menudo resultan mal. Pero pienso que no reconocemos nuestros fracasos pasados, y no los enfrentamos con decisión. Y creo saber por qué.
Estudié antropología en la universidad, y una de las cosas que aprendí es que ciertas estructuras sociales siempre reaparecen. No pueden ser eliminadas de nuestra sociedad. Una de esas estructuras es la religión. Hoy se dice que vivimos en una sociedad secular en donde mucha gente – la mejor gente, la gente más iluminada – no cree en ninguna religión. Pero creo que no se puede eliminar a la religión de la psique de la humanidad. Si de alguna manera es suprimida, simplemente emerge nuevamente bajo otra forma. Uno puede no creer en Dios, pero uno tiene siempre que creer en algo que le dé sentido a la vida, y forma a su visión del mundo. Esa creencia es religiosa.

Actualmente, una de las religiones más poderosas en el mundo Occidental es el ecologismo. Parece ser la religión elegida por los ateos urbanos. ¿Por qué digo que es una religión? Bien, sólo mire a las creencias. Si uno observa con cuidado, se ve que el ecologismo es, de hecho, el trazado de un nuevo mapa para el Siglo 21 de las tradicionales creencias y mitos Judeo-Cristianos.
Existe un Edén inicial, un Paraíso, un estado de gracia y unidad con la naturaleza; hay una caída de la gracia a un estado de contaminación como resultado de comer del árbol del conocimiento y, como resultado de nuestras acciones, hay un Día del Juicio llegando para todos nosotros. Somos todos pecadores de la energía, condenados a morir, a menos que busquemos la salvación – que ahora parece llamarse “sostenibilidad”. La sostenibilidad es la salvación en la Iglesia del Ecologismo. Tal como la comida orgánica es su comunión, esa agua sin pesticidas que la gente correcta, con las creencias correctas, bebe, es el vino del cáliz.

El Edén, la caída del hombre, la pérdida de la gracia, el inminente Apocalipsis – son estructuras profundamente míticas. Son creencias profundamente conservadoras. Puede ser que estén impresas como circuitos eléctricos en nuestros cerebros, quién sabe? Por cierto, no quiero convencer a nadie de que abandone sus creencias, como no quiero convencer a nadie de que Jesucristo pueda no ser el Hijo de Dios que resucitó de entre los muertos. Estos no son hechos que se pueden discutir. Son asuntos de Fe. Dogmas.

Y así sucede, tristemente, con el ecologismo. De manera creciente, parece que los hechos comprobados no son necesarios, porque los argumentos ecologistas son acerca de creencias. Se trata de si uno va a ser un pecador, o será salvado. Si uno será parte de la gente en el bando de la salvación, o en el bando de los condenados. Si uno será parte de nosotros, o de ellos.

¿Estoy exagerando para marcar un punto? Me temo que no. Porque ahora sabemos mucho más acerca del mundo de lo que sabíamos hacen 40 años. Y lo que sabemos ahora no apoya tanto a ciertos mitos del ecologismo. Y sin embargo, esos mitos no mueren. Veamos algunos de ellos:
No existe el Edén. Nunca existió. ¿Cuál fue el Edén del magnífico y mítico pasado? ¿Es acaso el tiempo en que la mortalidad infantil era del 80%, cuando 4 de cada 5 niños morían antes de los 5 años? ¿Cuándo una mujer entre cada 6 moría al dar a luz? ¿Cuándo la expectativa de vida promedio era de 40 años, como era en los Estados Unidos un siglo atrás? ¿Cuándo las plagas barrían el planeta, matando millones de un solo golpe? ¿Era cuando millones morían de hambrunas espantosas? ¿Era entonces cuando existía el Edén?

¿Y qué hay acerca de los pueblos indígenas, viviendo en un “estado de armonía” con ese Edén ambiental? Bueno, jamás lo hicieron. En este continente, la gente recién llegada que cruzó el puente de tierra, casi de inmediato se puso a barrer del planeta a cientos de especies de grandes animales, y lo hicieron varios miles de años antes de que el hombre blanco apareciese para acelerar el proceso. ¿Y cuáles eran las condiciones de vida? Amable, pacífica, armoniosa? Difícilmente: los pueblos primitivos del Nuevo Mundo vivían en un estado de guerra constante. Generaciones de odios, odios tribales, batallas constantes. Las tribus guerreras de este continente son famosas: los Comanches, Sioux, Apache, Mohawk, Aztecas, Toltecas, Incas. Algunos de ellos practicaban el infanticidio, y sacrificios humanos. Y aquellas tribus que no eran ferozmente guerreras eran exterminadas, o aprendieron a construir sus poblados muy alto en los cerros para tener un cierto grado de seguridad.

¿Y qué hay acerca de la condición humana en el resto del mundo? Los Maoríes de Nueva Zelanda co-metían masacres de manera regular. Los Dyaks de Borneo eran cazadores de cabezas. Los Polinesios, viviendo en un ambiente tan cercano al Paraíso como podamos imaginar, guerreaban constantemente, y crearon una sociedad tan odiosamente restrictiva que uno podía perder su vida si pisaba la huella dejada por un jefe. Fueron los Polinesios quienes nos legaron el concepto del tabú, como también a la palabra misma. El noble salvaje es una fantasía, y nunca fue real. Que haya todavía quienes lo siguen creyendo, 200 años después de Rousseau, muestra al tenacidad de los mitos religiosos, su habilidad de mantenerse a pesar de siglos de contradicciones fácticas.
Hasta existió un movimiento académico, durante la última parte del Siglo 20, que afirmaba que el cani-balismo era una invención del hombre blanco para demonizar a los pueblos indígenas. (Sólo los acadé-micos podían pelear en esa batalla). Sucedió unos treinta años antes de que finalmente los profesores llegaron al acuerdo de que sí, el canibalismo realmente ocurre entre los seres humanos. Mientras tanto, durante todo ese tiempo que duró la discusión, los montañeses de Nueva Guinea continuaban comiéndose los cerebros de sus enemigos, hasta que al fin se les hizo comprender que con ello arriesgaban contraer “kuru”, una enfermedad neurológica fatal.
Más recientemente todavía, los amables Tasaday de las Filipinas resultaron ser una acrobacia publicitaria, una tribu inexistente. Y los pigmeos de África tienen uno de los índices más altos de homicidios del mundo.

En pocas palabras, la romántica visión del mundo natural como un Edén celestial es mantenida sólo por la gente que no tiene una experiencia real con la Naturaleza. La gente que vive en la naturaleza no son, de ningún modo, románticos con respecto a ella. Pueden tener creencias espirituales sobre el mundo que les rodea, pueden tener un sentido de la unidad de la naturaleza o de la vida que existe en todas las cosas, pero aún siguen matando animales y arrancando plantas para comer, para vivir. Si no lo hacen, se mueren.

Y si usted hoy, ingresa en la naturaleza, aunque sea por algunos días, muy pronto se desencantará de todas sus ideas románticas sobre ella. Haga un paseo a pie por las selvas de Borneo, y en poco tiempo tendrá heridas supurantes en la piel, tendrá el cuerpo cubierto de bichos, picándole el cuero cabelludo, trepando por el interior de su nariz y oídos, tendrá infecciones y enfermedades y, si no está usted con alguien que conozca lo que hace, muy pronto se morirá de hambre. Pero es muy probable que hasta en las selvas de Borneo usted no experimentará la Naturaleza de manera tan directa, porque usted se habrá cubierto el cuerpo con repelente de insectos, y hará todo lo posible por mantener a esos insectos alejados.
La verdad es, casi nadie quiere experimentar la verdadera Naturaleza. Lo que la gente quiere es pasar una o dos semanas en una cabaña en el bosque, con mosquiteros en las ventanas. Quieren un vida simplificada durante un rato, sin sus preocupaciones de la vida en la ciudad. O quieren un lindo viaje en una balsa por el río, durante un par de días, con otro haciéndose cargo de cocinar. Nadie quiere realmente volver a la naturaleza de una manera real, y nadie lo hace. Es todo “charla”, y a medida que pasa el tiempo, y la población mundial se hace cada día más urbana, es una charla desinformada. Los granjeros saben de qué están hablando. La gente de la ciudad no. Es todo fantasía.

Una manera de medir la persistencia de la fantasía, es notar la cantidad de gente que muere a causa de que no tienen ni el más mínimo conocimiento de cómo es la naturaleza en verdad. Se paran al lado de animales salvajes, como el búfalo, para sacarse una foto y terminan muriendo aplastados; suben a las montañas en días helados y sin el equipo adecuado, y mueren congelados. Mueren ahogados en las olas porque no pueden concebir el verdadero poder de lo descuidadamente llaman “la fuerza de la naturaleza”. Han visto al océano, pero no han estado en él.

La generación de la televisión espera que la naturaleza actúe de la manera que ellos quieren que sea. Creen que todas las experiencias pueden ser grabadas y editadas más tarde a placer. La noción de que el mundo natural obedece su propias reglas, y no le importa un comino sus expectativas, les llega como un choque masivo. Personas ricas y educadas en un ambiente urbano experimentan la posibilidad de llevar sus vidas de la manera que desean. Compran ropas que se ajustan a sus preferencias, y decoran sus departamentos como más les gusta. Dentro de ciertos límites, pueden construir un mundo urbano que les agrada.

Pero el mundo natural no es tan maleable. Por el contrario, le exigirá que usted se adapte a él, y si no lo hace, usted se muere. Es un mundo rudo, poderoso, y despiadado, que la mayor parte de los occi-dentales urbanos no han experimentado.

Hace muchos años yo estaba haciendo trekking en las montañas del Karakorum, al norte de Pakistán, cuando mi grupo llegó a un río que debíamos cruzar. Era un río de deshielo, helado, y corria muy rápido, pero no era muy profundo – quizás noventa centímetros cuando más. Nuestro guía instaló cuerdas para que la gente se aferrara a ellas mientras cruzaban y todos procedimos a vadear el río, uno a la vez, con mucho cuidado. Le pregunté al guía por qué tanto problema para cruzar un riacho de noventa centímetros. Me dijo, bien, supongamos que usted se resbala, cae, y tiene una fractura expuesta. Estamos ahora a cuatro días de caminata de la última ciudad que cruzamos, donde había una radio. Aún si el guía pudiese llegar a toda velocidad hasta allí para obtener ayuda, pasarían por lo menos tres días hasta que pudiese regresar con un helicóptero. Si es que había algún helicóptero disponible. Y en tres días, es muy probable que yo hubiese muerto a causa de mis heridas. Por eso es que todo el mundo cruzaba con mucho cuidado. Porque en medio de la naturaleza, un pequeño resbalón puede resultar fatal.
Predicciones y Profecías

Pero regresemos a la religión. Si el Edén es una fantasía que nunca existió, y la humanidad no era ni noble, ni bondadosa, ni amorosa, si nunca caímos de la gracia, entonces, qué hay del resto de la doctrina y preceptos religiosos? ¿Qué hay de la salvación, la sostenibilidad, y el Día del Juicio? ¿Qué hay del próximo Apocalipsis ambiental por los combustibles fósiles y el calentamiento global, si no nos ponemos de rodillas y conservamos energía cada día?

Bueno, es interesante. Ustedes habrán notado que, últimamente, algo está ausente en la lista del Apocalipsis, de la letanía verde. Aunque los predicadores del ecologismo han estado aullando acerca de la sobrepoblación durante los últimos 50 años, en la última década parece que la población está tomando rumbos inesperados. Las tasa de fertilidad están cayendo casi en todas partes. Como resultado de ello, durante el curso de mi vida las cuidadosas predicciones de total de la población mundial han caído desde un máximo de 20.000 millones, a 15.000 millones, a 11.000 millones (que era la estimación de las Naciones Unidas alrededor de 1990), hasta la actual de 9.000 millones – y pronto, quizás menos. Hay quienes creen que la población mundial hará su pico hacia el 2050 y luego comenzará de disminuir.

Hay otros que predicen que en el 2100 tendremos menos población que la que hay en la actualidad. ¿Es esta una razón para regocijarse, para decir Aleluya? Por cierto que no. Sin pausa, escuchamos ahora acerca de la crisis de la economía mundial que viene ahora a causa de una reducción de la población. Escuchamos hablar de la inminente crisis de una población que envejece. Nadie dirá que los profundos miedos expresados durante la mayor parte de mi vida resultaron no ser ciertos. A medida de que nos hemos adentrado en el futuro, estas visiones Apocalípticas se desvanecieron, como un espejismo en el desierto. Nunca estuvieron allí – y sin embargo, reaparecen en el futuro. Como los espejismos.

Está bien, los predicadores cometieron un error. Erraron con una predicción; son humanos, después de todo. ¿Y que hay con ello? Desgraciadamente, no es sólo una predicción. Es una jauría de ellas. Nos estamos quedando sin petróleo. Estamos agotando todos nuestros recursos naturales. Paul Ehrlich: 60 millones de Americanos morirán de hambre en los años 80. 40.000 especies se extinguen cada año. La mitad de las especies se habrán extinguido para el año 2000. Y más, y más, y más.

Con tantos fracasos pasados, usted creería que las predicciones ecologistas se harían más cautelosas. Pero no si se trata de una religión. Recuerde, el loco de la acera que carga un cartel prediciendo el fin del mundo no se retira cuando el mundo no se acaba el día previsto por él. Simplemente cambia el cartel, le pone una nueva fecha para el Día del Juicio, y regresa a caminar por las calles. Una de las características que definen a las religiones, es que sus creencias no tienen problemas con los hechos – porque no tienen nada que ver con hechos.

De manera que puedo hablarles de algunos hechos. Sé que ustedes no han leído nada en los periódicos sobre lo que voy a decirles, porque los periódicos literalmente no lo informan. Puedo decirles que el DDT no es cancerígeno, y no hacía que los pájaros muriesen, y que jamás debería haber sido prohibido. Puedo decirle que la gente que lo prohibió sabía que no era cancerígeno, e igualmente lo prohibió. Puedo decirles que la prohibición del DDT ha causado la muerte de decenas de millones de personas en el mundo, especialmente pobres y niños, cuyas muertes son directamente atribuibles a una insensible sociedad occidental, tecnológicamente avanzada, que promovió la nueva causa del ecologismo al llevar adelante la fantasía sobre un pesticida, y así perjudicó de manera irreversible al Tercer Mundo. La prohibición del DDT es uno de los episodios más desgraciados de la América del Siglo 20. Sabíamos bien que no había que hacerlo, y lo hicimos igual. Y dejamos que la gente muriese en el mundo, y no nos importó un comino.
Puedo decirles que el “fumar de segunda mano”, o “fumador pasivo”, no es un riesgo para la salud de nadie y jamás lo fue, y la EPA siempre lo supo. Puedo decirles que la evidencia del calentamiento global es mucho más débil de lo que sus proponentes están dispuestos a admitir. Le puedo decir que el porcentaje del territorio de los Estados Unidos tomado para urbanización, incluyendo ciudades y caminos, es del 5%. Les puedo decir que el desierto del Sahara se está encogiendo, y que el hielo total de la Antártida está aumentando.

Les puedo decir que un panel “blue-ribbon” de la revista Science concluyó que no existe ninguna tec-nología conocida que nos permita detener el aumento del dióxido de carbono durante el Siglo XXI. Ni las energías eólicas, solares o la nuclear. Las conclusiones del panel son que es necesaria una tecnología totalmente nueva, como la fusión nuclear, y que de otra manera nada podría hacerse, y que mientras tanto, todos los esfuerzos serán una pérdida de tiempo y dinero. El panel dijo que, cuando el IPCC de las naciones Unidas afirmó que había tecnologías alternativas que podían controlar a los gases de invernadero, las Naciones Unidas estaban equivocadas.
Puedo, con mucho tiempo disponible, darles las bases fácticas de todo esto, y puedo citar a los ade-cuados artículos científicos, no de las revistas idiotas, sino de las publicaciones científicas mas prestigiosas, como Science y Nature. Pero esas referencias no harán impacto en más de un puñado de ustedes, porque las creencias de una religión no se basan en hechos, sino que son asuntos de Fe. Dogmas inamovibles.

Muchos de nosotros hemos tenido alguna experiencia en la interacción con fundamentalistas religiosos, y comprendemos que uno de los problemas con los fundamentalistas es que no tienen una perspectiva de sí mismos. Nunca reconocen que su manera de pensar es sólo una de las tantas otras maneras posibles de pensar, que pueden ser igualmente útiles o buenas. Por el contrario, creen que su ruta es la única correcta, y que todos los demás están equivocados. Están en el negocio de la Salvación, y que quieren ayudarle a que usted vea las cosas de la manera correcta.

Quieren ayudarle a que usted se salve. Son totalmente rígidos y totalmente desinteresados en los puntos de vista opuestos. En nuestro complejo mundo moderno, el fundamentalismo es peligroso por su rigidez y su impermeabilidad a otras ideas.

Quiero decir que es hora de que hagamos un gran cambio en nuestro pensamiento acerca del ambiente, similar al cambio ocurrido hacia el Día de la Tierra de 1970, cuando esta conciencia fue elevada por primera vez a los titulares periodísticos del mundo. Pero ahora, tenemos que sacar al ecologismo fuera del contexto religioso. Tenemos que detener las fantasías míticas, y tenemos que detener las predicciones Apocalípticas. En vez de ello, tenemos que comenzar a hacer ciencia dura.

Hay dos razones por las que todos tenemos que librarnos de la religión del ecologismo.
Primero, necesitamos de un movimiento ambiental, y dicho movimiento no es muy efectivo sin es con-ducido como una religión. Sabemos por la historia, que las religiones tienden a matar gente, y el eco-logismo ya ha matado entre 10 a 30 millones de personas desde los años 70. No es un buen prontuario. El ambientalismo tiene que estar basado exclusivamente en una ciencia objetiva y verificable, necesita ser racional, y necesita ser flexible. Y necesita ser apolítico. Mezclar las preocupaciones ambientales con las frenéticas fantasías que tiene la gente sobre uno u otro partido político, es desconocer la fría verdad – que hay muy poca diferencia entre los partidos, excepto en la retórica demagógica.

Los esfuerzos para promover legislaciones efectivas para el ambiente no serán facilitados al pensar que los Demócratas nos salvarán y los Republicanos no. La historia política es más complicada que eso. Nunca olvidemos cuál fue el presidente que hizo nacer a la EPA (Agencia de Protección Ambiental): Richard Nixon. Y nunca olvidemos cuál fue el que vendió licencias federales de petróleo, permitiendo la perforación en Santa Bárbara: Lyndon Johnson. De modo que sáquese a la política de la cabeza cuando piense en el ambiente.

La segunda razón para abandonar a la religión ecologista es más apremiante. Las religiones creen saberlo todo, pero la infeliz verdad del ambiente es que estamos manejando sistemas increíblemente complejos, que evolucionan de manera constante, y usualmente no sabemos cuál es la mejor manera de actuar. Aquellos que están seguros demuestran su tipo de personalidad, o su sistema de creencias, no el estado de sus conocimientos. Nuestro registro del pasado, por ejemplo manejando a los parques nacionales, es humillante. Nuestro esfuerzo de más de 50 años de apagar incendios forestales es un bienintencionado desastre del que nuestros bosques nunca se recuperarán.

Necesitamos se humildes, profundamente humildes, en la cara de lo que estamos tratando de hacer. Necesitamos probar varios métodos de lograr las cosas. Tenemos que ser abiertos de mente acerca de la reevaluación de los resultados de nuestros esfuerzos, y necesitamos ser flexibles en el balance de las necesidades. Las religiones no son buenas haciendo ninguna de estas cosas.

¿Cómo haremos para sacar al ambientalismo fuera del control de la religión, y de regreso a la disciplina científica? Hay una simple respuesta: tenemos que implementar requerimientos mucho más estrictos para lo que constituye el conocimiento en el ámbito de la ecología. Estoy realmente cansado de los así llamados “hechos” politizados que simplemente no son verdad. No se trata de que estos “hechos” son exageraciones de una verdad subyacente. Tampoco se trata de que ciertas organizaciones están hilando su caso para presentarlo de la manera más impactante. Nada de eso – lo que más y más grupos están haciendo, es emitir mentiras, puras y simples. Falsedades que ellos mismos saben que lo son.

Esta tendencia comenzó con la campaña contra el DDT, y persiste hasta hoy. En este momento, la EPA está total y desesperadamente politizada. En el ocaso de Carol Browner, lo mejor sería cerrarla por completo y comenzar de nuevo. Lo que necesitamos es una nueva organización mucho más cercana a la FDA (Administración de Alimentos y Drogas). Necesitamos una organización que sea inflexible con respecto a la adquisición de resultados verificables, que financiará proyectos de investigación idénticos a más de un grupo, y que haga que todo el mundo en este campo se vuelva honesto – rápido.

Porque al final, la ciencia nos ofrece la única salida fuera de la política. Y si permitimos que la ciencia se politice, entonces estamos perdidos. Ingresaremos al versión de Internet de la Edad Oscura, una era de cambiantes miedos y perjuicios, transmitidos a un público que lo ignora todo. Ese no es un buen futuro para la raza humana. Ese es nuestro pasado. De modo que es tiempo de abandonar esta religión del ecologismo , y regresar a la ciencia del ambientalismo, y basar firmemente nuestras decisiones sobre políticas públicas en dicha ciencia.

Muchas gracias.

Michael Crichton,Septiembre 15, 2003

Fuente: la traducción viene de mitosyfraudes.org. El original en inglés se puede encontrar en el sitio de Crichton, www.michaelcrichton.net .
A los que hayais llegado hasta aquí. Como veis este manifiesto es antiguo, y alguno de los datos hoy perduran y otros no. Mi intención no es dar ni quitar la razón, como decía al principio, sino al menos preguntarnos si lo que nos están contando es real o solo oculta intereses que ahora no entendemos. Llamarme estúpido pero sin saber muy bien porqué, mi intuición me dice que a este hombre no le falta razón. James Lovelock, uno de los cientificos que peores vaticinios en cuanto cambio climático se refiere, tambien reniega del movimiento ecologista del que algunos le hacen padre.
Por último, para que no quede duda alguna. Amo la naturaleza, no entiendo mi vida sin su contacto casi permanente. Que desconfie de este movimiento no me coloca como irresponsable ni como no defensor de la misma.

24 comentarios:

Furacán dijo...

jeje pones entradas tan largas que voy tener que comentar por partes :-)
Así de primeras, en mi opinión dice cosas con mucho sentido con las que estoy de acuerdo (aunque abusa de demagogía un poquillo) y cosas que ya me parecen una auténtica tontería.
Pero voy empezar por partes y luego iré comentando poco a poco:
Primero ya habría que definir lo que es el ecologismo, yo es que no veo una corriente definida como la ve él, hay grupos ecologistas y ecologistas de todos los colores, informados y no, con mejor o peor voluntad, fanáticos y no, iluminados y no...
Yo no me defino ecologista porque no pertenezco a ningún grupo ahora mismo pero algunos me parecen bastante serios y que hacen un gran trabajo.
Por otro lado hay empresas, empresarios y políticos que se autopublicitan como verdes aunque no sé yo en que sentido :-)
Que "la religión es una estructura social permanente", en eso no me meto, creo que más o menos cada cual tiene una idea del mundo. Que exista gente para la que el ecologismo sea una religion? seguramente, para otros será el fútbol, el hip-hop o vete tu a saber que..
"el ecologismo es, de hecho, el trazado de un nuevo mapa para el Siglo 21 de las tradicionales creencias y mitos Judeo-Cristianos"
aquí se columpia como un campeón, metido con calzador (como dijo eso pudo decir cualquier cosa: de los mitos griegos, celtas... o de la energía sexual reprimida) y es la base de su argumentación posterior

Luego sigo...
que también hay frases con las que estoy muy de acuerdo.

Furacán dijo...

pues sigo un poco más :-)
Luego habla el artículo de "mitos del ecologismo", no sé lo que pasará en los USA pero aquí no veo yo gente que defienda eso y si la hay pues evidentemente no son más que tonterías, en eso le doy la razón, pero ya digo que dudo que exista mucha gente que defienda esas posturas. Claro que nunca existió el Edén ni lo del "buen salvaje"... pero ahí ya mete una serie de demagogias y verdades a medias (curioso, no es eso lo que criticaba?)Anda ya, ni es cierto lo del buen salvaje ni lo del mal salvaje, las sociedades humanas se fueron adaptando a lo que había y fueron desarrollando distintas estrategias, en algunos casos si lograron un buen grado de equilibrio con su entorno y en otros a punto estuvieron de extinguirse por práticas inadecuadas como parece que ocurrió en la Isla de Pascua.

"la romántica visión del mundo natural como un Edén celestial es mantenida sólo por la gente que no tiene una experiencia real con la Naturaleza" - en eso estoy de acuerdo.

"La generación de la televisión espera que la naturaleza actúe de la manera que ellos quieren que sea." - y en esto también, pero lo siguiente es lo mejor
"Pero el mundo natural no es tan maleable. Por el contrario, le exigirá que usted se adapte a él, y si no lo hace, usted se muere." - Perfecto! es totalmente lo que pienso, ahora sustituye al individuo y llévalo a un nivel colectivo...

Luego ya empieza otra vez a degenerar "en la última década parece que la población está tomando rumbos inesperados" - no sé de donde saca eso, la población sigue creciendo a ritmo exponencial, es cierto que baja la tasa en países desarrollados pero en el resto no y son la mayoría.

"Escuchamos ahora acerca de la crisis de la economía mundial que viene ahora a causa de una reducción de la población" - este es un argumento que se viene escuchando a economistas y políticos, que yo sepa a ningún ecologísta. De nuevo verdades a medias para llevar al terreno que le interesa al lector.
Le siguen más verdades sesgadas (también podría mencionar los que dijeron que se erradicaría el hambre en el mundo por ejemplo)
"La mitad de las especies se habrán extinguido para el año 2000." - nadie en su sano juicio diría eso.

Pero bueno ya con lo del DDT se luce "Puedo decirles que el DDT no es cancerígeno, y no hacía que los pájaros muriesen, y que jamás debería haber sido prohibido."
ufff esto me ha "reventado" un poco, que un señor con formación científica diga eso... no se ha podido comprobar su efecto cancerígeno en humanos que no es lo mismo ojo. Pero el DDT copio de wikipedia:

Clasificación OMS: ingrediente activo: Clase II-moderadamente peligroso. Formulaciones: si son por debajo de 200 g/kg para sólidos y 500 g/L para líquidos son Clase III, si sobrepasan es Clase II.

Toxicidad a corto plazo: el DDT afecta principalmente el sistema nervioso periférico y central y el hígado. Parece ser embriotóxico para ratones (2,5 mg/kg/día). El NOEL es 0,25 mg/kg/día.

Toxicidad Crónica: el IARC[6] concluye que el DDT es un carcinógeno para el hígado no-genotóxico para ratones. El NOEL[7] es 0,3 mg/kg/día; se propone la toma diaria tolerada de 0,02 mg/kg/día. No hay evidencia de carcinogenicidad para los humanos.

Como mínimo su afirmación es dogmática (curioso una vez más en un supuesto artículo escéptico)Pero hay más:

"La prohibición del DDT es uno de los episodios más desgraciados de la América del Siglo 20. Sabíamos bien que no había que hacerlo, y lo hicimos igual. Y dejamos que la gente muriese en el mundo, y no nos importó un comino." - si esto no es demagogia pura que baje Dios y lo vea.

"Puedo decirles que el “fumar de segunda mano”, o “fumador pasivo”, no es un riesgo para la salud de nadie y jamás lo fue, y la EPA siempre lo supo. Puedo decirles que la evidencia del calentamiento global es mucho más débil de lo que sus proponentes están dispuestos a admitir. Le puedo decir que el porcentaje del territorio de los Estados Unidos tomado para urbanización, incluyendo ciudades y caminos, es del 5%. Les puedo decir que el desierto del Sahara se está encogiendo, y que el hielo total de la Antártida está aumentando."
- lo 1º no sé, que opine el Doc, lo 2º es no decir nada (el IPCC es un panel de científicos no de ecologistas y a sus conclusiones me remito), lo 3º lo desconozco pero el dato en sí mismo no dice nada, lo 4º tampoco dice nada porque a nivel mundial la desertificación si que crece, lo 5º paradógicamente parece un síntoma del cambio climático (leí el artículo en Inevestigación y Ciencia y lo explicaba así)

"Muchos de nosotros hemos tenido alguna experiencia en la interacción con fundamentalistas religiosos, y comprendemos que uno de los problemas con los fundamentalistas es que no tienen una perspectiva de sí mismos. Nunca reconocen que su manera de pensar es sólo una de las tantas otras maneras posibles de pensar, que pueden ser igualmente útiles o buenas. Por el contrario, creen que su ruta es la única correcta, y que todos los demás están equivocados." - totalmente de acuerdo pero le aplicaría el cuento

"Pero ahora, tenemos que sacar al ecologismo fuera del contexto religioso. Tenemos que detener las fantasías míticas, y tenemos que detener las predicciones Apocalípticas. En vez de ello, tenemos que comenzar a hacer ciencia dura."
"Hay dos razones por las que todos tenemos que librarnos de la religión del ecologismo.
Primero, necesitamos de un movimiento ambiental, y dicho movimiento no es muy efectivo sin es con-ducido como una religión." - en eso si que no tengo nada que objetar, lo mejor del artículo, comparto 100%

"Sabemos por la historia, que las religiones tienden a matar gente, y el eco-logismo ya ha matado entre 10 a 30 millones de personas desde los años 70." - esto es dogamtismo y fundamentalismo puro

"El ambientalismo tiene que estar basado exclusivamente en una ciencia objetiva y verificable, necesita ser racional, y necesita ser flexible. Y necesita ser apolítico. Mezclar las preocupaciones ambientales con las frenéticas fantasías que tiene la gente sobre uno u otro partido político, es desconocer la fría verdad – que hay muy poca diferencia entre los partidos, excepto en la retórica demagógica." - esto si es una verdad como un templo

"Los esfuerzos para promover legislaciones efectivas para el ambiente no serán facilitados al pensar que los Demócratas nos salvarán y los Republicanos no.""De modo que sáquese a la política de la cabeza cuando piense en el ambiente." - me pasa a mi solo o parece que se le ven los colores? en todo caso en aras de la neutralidad sobraba hacer referencia expresa a los 2 partidos políticos

"Las religiones creen saberlo todo, pero la infeliz verdad del ambiente es que estamos manejando sistemas increíblemente complejos, que evolucionan de manera constante, y usualmente no sabemos cuál es la mejor manera de actuar. Aquellos que están seguros demuestran su tipo de personalidad, o su sistema de creencias, no el estado de sus conocimientos." - en esto también estoy de acuerdo pero le aplico el cuanto en sus afirmaciones de antes.

"Necesitamos se humildes, profundamente humildes, en la cara de lo que estamos tratando de hacer." - otra vez la de cal, si en eso estamos de acuerdo como no.

"Estoy realmente cansado de los así llamados “hechos” politizados que simplemente no son verdad. No se trata de que estos “hechos” son exageraciones de una verdad subyacente. Tampoco se trata de que ciertas organizaciones están hilando su caso para presentarlo de la manera más impactante. Nada de eso – lo que más y más grupos están haciendo, es emitir mentiras, puras y simples. Falsedades que ellos mismos saben que lo son." - otra gran verdad si señor, lo que pasa es que las "organizaciones" del otro lado también lo practican.

Y de ahí al final también estoy de acuerdo en lo que dice...


uff que cansado, la próxima vez pones un artículo más corto Nacho jajaja ;-)

davidiego dijo...

Buen artículo y buenísima aportación de Furacán.

Plas, plas, plas (aplausos)

El humo de segunda mano es malo, ahí están los hijos de fumadores.

Seré breve, no hay que derrochar (reducir, reutilizar, reciclar) y tampoco construir en cualquier parte. E intentar en la medida de lo posible dejar las cosas como las hemos encontrado.

Nacho Cembellín dijo...

Pues coincidimos plenamente. Como te decia no en todo estoy de acuerdo con él. Al contrario de lo que el expone, yo tenía entendido que las predicciones de población mundial habían siempre fracasado pero al contrario de lo que este articulo dice, precisamente por lo que Furacam cuenta. Del resto que Furacam habla, tambien lo comparto.

Sin embargo, yo me quedo con una idea por la cual he puesto este artículo. En Canada, la gente de alli tiene una conciencia ecológica muy alta. Se ve a cada paso que das y en cada comportamiento de las personas que allí viven. Así pues te encontraras en el lugar más remoto de la isla de vancouver retretes biológicos para los escursionistas, cualquier persona no dudara un instante en llamarte la atención si ven que haces algo politicamente incorrecto medioambentalmente hablando y disfrutan y viven en la naturaleza como nadie... pero!!!, y aquí viene lo que a mi más me chocó, viven en una irrealidad total. Se da el caso de persona como Jackie, ecologista convencida y practicante y digo parcticante porque procesa esta religión, con formación geologica universitaria y profesional. Bien, esta chica deja su trabajo porque la mineria, sector en el que trabajaba daña el medioambiente. Vende todo y se va un año entero a vivir en una cabaña en una pequeña isla de las miles que forman la Isla de vancouver. Allí mal vive, comiendo lo que le da la tierra, unos esparragos marinos, salmon y lo que compra en el pueblo más cercano a dos horas de kayak. Así, hasta que decide volver y reanudar su vida. Se compra una casa en Tofino y decide hacer un libro sobre la isla. The Wild Edge (Jacqueline Wind, http://www.tofinotime.com/main.htm?articles/A-T411-20frm.htm~BDfrm). Y se dedica a viajar por todo el mundo fotografiando carreras de aventura (aquí es donde yo la conozco). Pues bien, que me enrrollo. Ella dice que no quiere dejar ningun rastro en este planeta y que de morir, no sería malo sirviendo como aperitivo de algún oso. No conozco a nadie que cuide tanto todos los detalles para no dañar a la naturaleza. Teneis que ver la bronca que echo a Antonio cuando vimos la primera águila calva y éste decidió dar un palazo en el agua para que el águila echara a volar...;). Sin embargo, edita un libro, viaja en avión, hace fotografia y si, no tiene coche y usa uno colectivo pero como decia no duda en viajar en avión, aunque le parece mal, eso si, siendo este el medio más contaminante de todos los que usamos.

A lo que voy. Hay que ser realista, no podemos pasar por este planeta sin interactuar con él y eso supone que a veces me beneficio yo y otras el planeta el problema es que como especie, el daño es inmenso y en eso creo que no cabe discursión.

Despues de leer, de hablar de escuchar y de pensar, he llegado a la conclusión de que no hay ni soluciones fáciles y mucho menos sin coste. Es decir, si lo que pretendemos es dejar de contaminar y de consumir recursos al nivel que actualmente tenemos, nosotros, paises ricos, tenemos que dejar de vivir como actualmente lo hacemos. Es decir,no podriamos tener coches de manera individual, comprar bicis que vienen de la otra parte del globo, disponer de alimentos de fuera de tempora y de las zonas remotas, comer carne y cuando y cuanto queramos, ver cine... en fin, cambiar radicalmente nuestra forma de vida.

Los pequeños detalles, que todos debemos hacer: reciclar, consumir lo necesario, usar el coche cuando realmente es necesario, limitar los viajes en avión, etc... no servirán de nada, tan sólo para acallar nuestras conciencias. Y es que de lo que hablo no solo afecta al clima, si es que es así, lo peor es que oprime a otras personas y por lo tanto a medios ambiente especificos, los cuales sufren las consecuencias de nuestro llamado, bien-estar.

Estais dispuestos a dejar de vivir así?. No, no lo hareis. Sólo una crisis y no hablo de esta de juguete, me refiero a guerras o problemas realmente serios que dañen la economia creando tasas de paro de la mitad de la población activa, harán que nosotros, como especie nos movamos. Mientras tanto a estar calentitos en casa, a ver la tele y a entrenar con bicis de 3.000 € o más...;).

davidiego dijo...

Pues que el ser humano se convierta en otro organismo más. No somos más especiales que los demás excepto en el concepto de esquilmar la naturaleza.

Me dedico a las pequeñas cosas que callan mi conciencia. Pero si me apetece, y puedo, ir a NZ o South Africa cogeré el avión, conseguiré todos los caprichos que se me antojen pero nunca tendré más de lo que pueda utilizar. Seguiré comiendo carne, y algo de pescado, cuando me apetezca. Intento que los vegetales sean de temporada, procedan de cerca y tengan el mínimo embalaje. Puedo reducir un poco mi nivel de vida pero no voy a renunciar a él. Me encanta leer y no precisamente en un e-book u otro tipo de pantalla.

Si somos un organismo más, o nos adaptamos o nos extinguimos, lo cual me da igual. Porque no me va a pillar. Aún me planteo si tener hijos que me den nietos que vean al mundo reventar.

No me parece mal lo que hace Jackie porque es lo que hay e intenta comulgar con la naturaleza en lo que puede.

Así que a extinguirse.

Pues vale.

Y qué??

Nacho Cembellín dijo...

Pues que es lo lógico y el resto son fuegos de artificio mezclado con intereses que no conocemos, al menos de momento.

Creo que hay que seguir viviendo pero intentando respetar lo máximo posible al resto de seres del planeta sin perder la perspectiva real en la que nos encontramos. Las verdades en esta vida no son absolutas ni únicas.

Entre nosotros, cómo me gustaría, en este asunto, saber la verdad, pero la verdad real que seguro si saben.

davidiego dijo...

Crichton se vuelve tan dogmático como aquellos a los que critica.

Los estudios suelen encontrar la verdad de quienes los patrocina.

Quién sabe la verdad?

Pero un poco de sentido común haría mucha falta.

"Alcalde, que todos somos contingentes, pero tú eres necesario." de Amanece que no es poco.

Furacán dijo...

je la verdad? la mejor definición de la verdad la oí en una canción de los piratas: "nada siempre es toda la verdad nada significa nada"

En el fondo apenas sabemos NADA sobre nada.
Pero yo creo que los pequeños detalles son importantes, no para cambiar el mundo sino para que el mundo no nos "cambie" a nosotros.
Todo es efímero, la especie humana no debería ser una excepción pero que sepamos que vamos morir o extinguirnos no quita que no debamos cuidar nuestra salud. Como en todo se puede llevar a extremos de fanatismo pero eso pasa con cualquier cosa en la vida. Me parece muy bien que los canadienses tengan conciencia ecológica aunque vivan en la irrealidad. En el fondo todos vivimos un poco en la irrealidad, las empresas creen que van aumentar año a año sus beneficios, nosotros creemos muchas veces que cumpliendo determinado deseo seremos felices, cuando nos enamoramos solemos pensar que va ser para siempre...
Jackie si en realidad vive de acorde a lo que cree olé para ella, otra cosa es que fuera pegando tiros para reducir la superpoblación :-) Que tiene contradiciones? ya claro, y quien no?
Estoy de acuerdo contigo en que no podemos pasar por este planeta sin interactuar con él y también estoy de acuerdo en que gran parte de nuestro bienestar se asienta sobre una base de miseria. Un ejemplo lo tenemos en la minería de coltan, un mineral utilizado en casi la totalidad de dispositivos electrónicos: teléfonos móviles,GPS, televisiones de plasma, ordenadores portátiles, PDAs, etc... pues el 80% de las reservas mundiales están en la RD del Congo... en guerra desde hace más de 1 década, ya os podéis imaginar las condiciones de la minería allí...
pero quien está dispuesto a denunciar esto? quien va renunciar a su nivel de vida?

davidiego dijo...

sólo Furacán tiene un dedo índice tan poderoso como para arrastrar el scroll del ratón a lo largo de toda la entrada.

muy bien por nacho que pone el fondo negro y gasta menos energía, aunque estos comentarios tan largos hacen gastar mucho energía mientras se leen y contestan.

palmerin dijo...

¿quién va a renunciar a su nivel de vida?
¿quién arrojará a la basura su plasma y móvil esta noche?
¿alguien realmente cree ser más respetuoso con el medio que Ana Obregón?
¿quién es honrado como para reconocer que no cambia su nivel de vida así se acabe el mundo?
¿quién es más honesto que Pan o Crichton que afirman que son unos hijosdeputa y que no les importa (de facto) el medio? (si nosotros mismos vivimos igual y no lo sabemos/decimos)
¿Prefieren ser idiotas o cínicos?

Nacho Cembellín dijo...

Prefiero ser consecuente. No creerme con la verdad de nada y así poder escuchar más atentamente. Cínico no, e idiota de vez en cuando, como todos... pero intentando no serlo mucho tiempo. Y no pertenecer a mas bando que al de mi criterio.

Buen debate chicos!!!

Ramón Doval dijo...

Creo que "civilización" tiene algo de relación con "civismo". Una persona civilizada, o educada, que visita el parque de Ordesa, se toma unas barritas y se guarda los envoltorios en el bolsillo. Apuesto a que cualquier día de agosto se tiran más de 10.000 envoltorios al suelo. Si además está concienciada, llevará en la mochila una bolsa de basura, pero no la dejará en el contenedor del parque, pues sabe que miles de bolsas diarias, recogidas una vez por semana, se convierten en una gran guarrería. Un partido político, como siempre unánimemente, dice que las centrales nucleares son tan limpias que van a construir tres en Ordesa. Los otros, también unánimemente, se escandalizan, pero toman medidas mucho más dañinas para el medioambiente
Como estos ejemplos, hay miles. Lo que me da por saco es que aquí el ecologismo esté representado por tontos, con camiseta del Che Guevara y pendiente, votantes del PCE. Mientras no se separe el ecologismo de la política, una mitad culpará a la otra, y todos contentos. Al igual que durante años se supo que los estados se negaban a perder los ingresos por impuestos por tabaco, hasta que alguien demostró que el coste sanitario era mayor, aquí nadie tiene huevos a tomar medidas necesarias, por el coste electoral que puedan tener, ya que los beneficios son bastante intangibles, o evidentes a muy largo plazo. Que siga el debate, que si no me enrollo.

akela dijo...

¡¡Me ha encantado la entrada!!! yo aún sigo pensando e intentando digerir todo lo escrito, tanto por el conferenciante como por los comentarios que habéis hecho.

Hay algo que tengo claro y es que la VERDAD ABSOUTA nadie la poese, ni creo que por muccha cabeza privilegia que se tenga NADIE puede saber la VERDAD.

Yo no se si soy ecologista, defensor de la naturaleza, defensora de causas perdidas, .... lo qu esi tengo claro (para mi modo de ver y existir) es que hay cosas malas, que hacen daño a la naturaleza y a las personasy lo único que intento es actuar de forma que haga "el mínimo daño a ambas cosas", no se si esta actuación es "consecuente", para alguno lo es para otros me tratan de utópica y de que con lo que hago no voy a llegar a nada, pero lo que si creo es que soy lo más humilde que puedo con mi medio natural, que siempre intento dejar las cosas en mejores condiciones de como me las encuentro y no se ... intento hacer el menor daño posible a todo lo que me rodea.

Esto es ser "fundamentalista" o llevar una "religión", o creerme "verdades a medias" ... pues leyendo todo lo que aquí se ha dicho a lo mejor es así, pero estoy máscerca de la "postura" de Jackie que de otras muchas,pero bien es verdad que vivo donde vivo y que quizá no tengo los "güevos" para lanzarme a vivir en otro sitio o de otra forma, pero aquí intento ser lo más consecuente con mi pensamiento y mi forma de ver la vida y de dejar este mundo.

¡¡Es todo muy complicado y difícil!!, pero este seór dentro de qu dice muchas verdades, también me parece que "menosprecia" otras verdades y creo que TODAS ahy que tenerlas en cuenta. Eso si tampoco ni le quito ni le doy la razón (hay cosas en las que si y otras enlas que no, estoy en total desacuerdo (DDT pro ejemplo, o tabaco) es otra forma de OPINIAR y de hacernos pensar, conlo cual cada uno que se mire al interior y que "recapacite" para ver si puede ser mal humilde consigo mismo y no hacer DAÑO a nada, ni a nadie.

Ah!! y chapeau por todas vuestra "observaciones" son también geniales y las veo menso "demagogas" que las de este señor ... hay algo que no me ha convencido la verdad, me volveré a leer este artículo más detenidamente y seguiré "pensando" en todo ello.

Besicos.

P.D. Gracias de nuevo Nacho y sobre todo ¡¡¡¡ANIMATE!!!! (auqneu no sea fácil) un acuchón

akela dijo...

Ramón creo en mi modesta opinión que esta afirmación está unpoco obsoleta:

"Lo que me da por saco es que aquí el ecologismo esté representado por tontos, con camiseta del Che Guevara y pendiente, votantes del PCE".

Con "auí" a que te refieres?? a Espña, al artículo, a alguien en concreto, ...

En mi modesta opinión el "eoclogismo" (no me gusta mucho este término) tiene mucho que ver con muchos tipos de gentes, precisamente esa "imagen" sale en la película de Cenizas del cielo y me fastidió bastante, afortunadamente ya no sólo son esass personas las que defienden un "tipo de vida" que defienda más nuesro entorno natural o ambiental.

Borra es imagen por favro, no es una crítica a tu visión, es que no me parece muy "justa".

Besicos.

Nutria dijo...

Coincido muchísimo con Furacan y con Davidiego. Y efectivamente, el planteamiento de fondo de "no te creas todo lo que salga en los medios sólo por el hecho de que salga en los medios" me parece completamente acertado y cabal. Y hasta aquí mi coincidencia con Michael Crichton.
De este autor ya he leído un libro en el que ya esboza este pensamiento. El libro en cuestión se llama "Estado de miedo", y por cierto, es un best-seller atrozmente malo. Lo cual no invalida su planteamiento de "¿es cierto todo lo que nos cuentan?". Así que, para ahondar más en este tema, yo recomiendo "EL ecologista escéptico", de Bjørn Lomborg, copio aquí lo que pone la wikipedia porque estoy vaga:
"Usando su amplia experiencia en el campo de la estadística y tomando datos de las fuentes de fiabilidad reconocida (como la ONU, la FAO, el Banco Mundial, la EPA, el IPCC, la OMC... en general las mismas que el movimiento ecologista usa para apoyar sus tesis) publicó El ecologista escéptico un libro de más de 400 páginas y casi 3.000 notas al pie que pone en duda un amplio rango de problemas ambientales que suelen ocupar portadas y titulares de los medios de comunicación de todo el mundo."

Que tampoco este señor está en posesión de la verdad, pero no usa planteamientos dogmáticos y al menos se basa en estadísticas (que también sitúa en su debido rango de fiabilidad). Es un tocho de libro, pero un ser humano lo puede leer (yo lo hice).

Esto se lo recomiendo a este público que aprecio, pero para la humanidad en general, creo que mientras nos ponemos de acuerdo, nos seguimos reproduciendo o nos cortamos un pelo, etc. etc. y con lo borricos que somos, nos habremos extinguido, lo cual no me parece tan mal, pero me puedo equivocar.

Ramón Doval dijo...

Perdón, Nacho, "por alusiones": Akela, mantengo la afirmación que he hecho sobre la politización del "ecologismo", pues con ella he conseguido que te dirigieras a mí por primera vez.

Nacho Cembellín dijo...

Sin pretender que este blog sea un foro,`pues para ello ya hay herramientas mucho mejores; no me cansaré de repetir que valoro toda opinión sea compartida y diferente y que todos podeis usar este medio para contestar, opinar y decir todo aquello que penseis siempre y cuando esté dentro del respeto más profundo y sin olvidar que, el lenguaje escrito no es a veces correctamente interpretado.

Ale majos... un besote.

akela dijo...

Nacho te tomo la palabra ya sabes donde hay confianza....

Bueno Ramón puedo pormeter y prometo que te escribiré algo en tu blog, es que soy un poco cortada, (hasta que cojo confianza), con lo cual a partir de ahora ya te comentaré cosillas.

Ah!! y si hay politización, pero no sólo de esa que tu dices,no sé hay muchos que defendemos esas posturas en defensa del medioambiente y no vamos de esa guisa... no te pongo ejemplo pa qué

Un besico Ramón y te escribo.

lover dijo...

yo y los mios pasaremos por un camino ya marcado e intentaremos mancharlo lo menos posible.
saludos a todos

Furacán dijo...

Hombre Bjørn Lomborg, menudo revuelo armó este hombre hace unos años!
No he leido el libro y creo que va tener que esperar al menos hasta que saque la opos :-). Si he leido una entrevista que le hicieron y la verdad me pareció bastante cabal pero no sé, el libro tuvo 2 críticas muy fuertes en Scientific American y en Nature (2 de la revistas cientificas más importantes)incluso se le acusó de usar datos no confirmados y basados en fuentes dudosas (o sea de ser dogmático). Tuvo también unos problemas con un comité de deshonestidad científica que en principio lo encontraron culpable pero luego años después cambiaron la sentencia...
mmm no sé, no voy opinar sin haber leido el libro... pero vamos que creo que hay que conocer también esto.
Lo que si digo es que en muchos sitios lo citan como científico ecólogo cosa que no es cierta, su formación es casi más de letras aunque fuera profesor asociado de estadística. No quiero decir con esto que su opinión valga menos pero en cuestiones de ecología, que es una ciencia complicadísima, puede que cojee en ciertos aspectos.

Nutria dijo...

Creo que Bjørn Lomborg es sociólogo, o algo por el estilo, pero con bastante formación en estadística, que es realmente la única argumentación que expone, advirtiendo en el prólogo (ese cacho de los libros que toda la peña se salta) que esas fuentes son las que son. Por cierto, no concluye que ecologistas = caca, sino que prioriza, según su criterio bueno o malo, lo que hay que acometer en materia de medio ambiente. Que si no recuerdo mal en primer lugar le salía conseguir el acceso al agua potable y a los alimentos del África subsahariana y en segundo lugar vigilar el cambio climático. Que tampoco en principio me parece tan descabellado.

Nutria dijo...

Perdón, quise escribir "conseguir el acceso al agua potable y a los alimentos en el África subsahariana", que si no parece que encima nos vamos a comer lo poco que tiene esa gente...

Furacán dijo...

Si ya, más o menos sé lo que proponía. Bueno, en fin, es una forma de ver las cosas... no niega por ejemplo el cambio climático pero dice que es más inteligente destinar los "esfuerzos" en otros sectores. En una cierta medida me parece un punto de vista necesario pero de todas formas tengo mis dudas sobre su postura.
Recuerdo que había leído un artículo sobre el libro y al final tras mucho rebuscar he dado con él. Por aportar algo al "debate" enlace aqui
Mas o menos refleja lo que pienso de todo esto, (y el último párrafo es muy bueno)

Nacho Cembellín dijo...

Tambien había leido algo sobre este hombre y tb sobre un profesor de física de no recuerdo que universidad navarra... en fin, voces contrarias hay. Pero así podemos seguir y seguir y no se si llegaremos saber que ocurre realmente.

De cualquier manera, mi sentido común, que ya por lo tanto no debe ser común por ser mio; me dice que lo más inteligente es atajar el principal problema de la causa, sea la que sea y ese no es otro que el número de individuos. Y si, soy totalmente dogmático porque no tengo datos ni referentes de estudios que confirmen que: la superpoblación consume y contamina además de forma desigual y con dificil control. Que este problema es dificil de atajar pero no se si tanto como el control de lo que emitimos a la atmosfera. Lo que está claro es que si nuestro crecimiento es menor, las emisiones tb lo serán... en fin, seguro que estaré equivocado pero es lo que pienso.