jueves, 2 de septiembre de 2010

En penas dos días esto es lo que mostró Corcovado

Dejamos El rincón de la vieja junto a la Gopro en algún rincón de un río crecido tras un intenso y peligroso tubing para tomar rumbo dirección Corcovado.
Los aviones que atraviesan el país, son o bien avionetas o aviones bimotor donde los pilotos hacen las veces de azafatas .


Y donde los pasajeros hacen las veces de copilotos.

Los aeropuertos son de tierra.


Y los controladores aéreos no cobran lo que en España y por supuesto no se ponen en huelga en fechas señaladas.

A penas habíamos andado cien metros y nos encontramos con la primera habitante del lugar.

Creo que hay unas 18 especies de serpientes venenosas en Costa Rica, teniendo como estrellas principales a la terciopelo y la coral. Afortunadamente la de arriba no era ninguna de las citadas y si una de las restantes 118 no venenosas. Y de las cuales la pitón es quizás la más conocida y que en el propio hotel nos estaba esperando a la espera de capturar un colibrí. La de abajo no llegaba a los 45 cm. de largo.

Pero no todo son ofidios y aunque las playas del Pacífico no son como las del Caribe, tampoco dejan se quedan cortas en belleza y soledad las que aquí nos hemos encontrado.



En ellas encontraríamos algún que otro bello animal que apaciblemente tomaba el sol.

Como aún nos quedaba medio día del primero de las tres noches que íbamos a pasar allí, decidimos probar fortuna e irnos de pesca a la isla del Caño.



Alucinados nos quedamos también nosotros, un pedazo de Parbo de más de 15 kg. Ahí es na.

Nada si lo comparamos con lo que al día siguiente vimos. Sin palabras. Los documentales de la 2 son los culpables de que más de uno soñemos con ver jorobadas enseñando a sus cachorros a nadar. Nosotros por fin lo hemos visto.


Y como colofón, fuimos al parque de Corcovado. Reserva natural donde en escasos 500 metros puedes ver los tres tipos de monos de Costa Rica, araña, aullador y cara blanca; perezosos, coatis, jaguares y pumas, todo tipo de ranas, águilas arpía y un sin fin de tipos de arboles



Una grulla tigre.


Lagarto Jesucristo o basilisco... este es el que corre sobre el agua.


  1. Y como fuimos nos vamos, alucinados e impresionados de uno de los lugares más maravillosos que jamás he visitado.

7 comentarios:

davidiego dijo...

:O



estos viajes molan.

fRANCISCO gARCIA lucanux dijo...

Con la boca me he "quedao" como el emoticono que a puesto Davidiego...
¡dremiademividaydemicorazón!

txapelduna dijo...

El año pasado estuve en Costa Rica y aunque fue un periplo extenso no nos dio tiempo a bajar hacia Corcovado. Me quedé con ganas. Otra vez ... en cuanto a las playas, las del Pacífico me encantaron, será porque son un poco más abiertas y agrestes, como las del Norte de España. Que lo disfrutéis!

Atalanta dijo...

Alucinados e impresionados nos quedamos nosotros. Parece de película. Ahora que el pezaco ése que pescaron se nota de sobra que estaba disecado y colgado en la pared del barco :)

Mildolores dijo...

Ahora mismo voy a mi carpeta de viajes a rememorar el viaje a Costa Rica de laño pasado. Tus fotos es a lo que invitan. Y mas ahora, sumidos en los primeros dias del regreso al trabajo, cansado de competiciones y con la moral un poco por los suelos.

Bonito reportaje. Me alegro que os haya gustado.

Nacho Cembellín dijo...

Me alegro que os guste... os daré un poquito más la lata que hay alguna cosilla más que mostrar. Espero q tb os guste ;-)

Manuel Arribas dijo...

Yo también me he quedado boquiabierto... todo elogios.. el matarial que tendrás en tu HD... xD.
Felicidades.
Saludos
Manuel