domingo, 12 de abril de 2009

Dos puertos

Tenemos mala memoria, al menos yo no es que pueda presumir de que la mía sea excelente y a mi favor explico que ésta es selectiva. Cierto, selectiva y emotiva, sólo aquello que me emociona llena un cajón de esos huecos libres que debe haber en mi cerebro.
Por eso la ruta que hemos hecho hoy es un recuerdo emotivo. Diego me preguntaba si había hecho alguna vez dicha ruta y yo le contestaba que varias y recordando un poco más me he dado cuenta que la primera vez que subí un puerto, este fue Morcuera y que esa primera vez que lo subí le siguió Canencia. Por aquel entonces andaba yo liado con los Raid de aventura y empezaba a coquetear con la idea de hacer triatlon , es decir, hará unos seis años. Tenía una Orbea que me costó 150 € y que posteriormente vendí por la misma cantidad, ya sabéis, los artículos catalogados como clásicos no pierden valor sino que lo ganan. Había quedado con dos amigos a todas luces más fuertes que yo y con los cuales solía entrenar. Porras, compañero de trabajo y un portento todo terreno, quizás uno de los Raiders más duros de aquella época y Enrique, que había pertenecido a la élite de la BTT. Partimos desde Manzanares hacía Morcuera y en las rampas más duras ambos me dejaron. Recuerdo lo que sufrí y como en la zona más dura una mariposa revoloteó entre los radios de mi rueda delantera, mis piernas parecían reventar y no había sentido en mi vida un quemazón igual. No obstante no andaba mal de forma, ya había adquirido el hábito de coger al menos una par de veces la bicicleta de carretera y hacía múltiples excursiones de BTT.
Del pueblo de Rascafría al de Canencia soplaba aire en contra, al contrario que hoy. Ya empezaba a sacarle jugo a eso de llanear y sentir como una bici puede "encabronar" al que la monta y sufre. Es extraño, aquellos que solemos gustar rodar entramos en una especie de trance cuando encontramos nuestra velocidad crucero. Esa velocidad que te lleva a un estado intermedio entre el limite de tus posibilidades y un inexplicable placer que te hace empujar como un autentico animal... no sé, supongo que los escaladores y velocistas deben sentir algo similar, yo sólo alcanzo tal Nirvana en llano y os prometo que lo sentí casi desde el principio.
En las primeras rampas del puerto de Canencia Porras se quedó, recuerdo como desde las primeras curvas de este puerto veía como un mito se me desmoronaba y como yo me crecía ante tal situación. Le había sufrido incontables veces y en mi mente vi la posibilidad de por una vez, ser más fuerte que él. Pero las sorpresas no habían terminado ahí, antes de llegar al primer refugio, Quique claudicó inexplicablemente. Me dije, toma ya, esta es la mía y encaré, sin conocimiento, pues nunca había subido ese puerto, como alma que lleva el diablo hacía la ansiada cima. Por aquel entonces no tenía idea de ritmos ni de pactos y síntomas de buena educación ciclística, tan sólo sabía que el Insu, que era mi mentor, que esto de la bici era lo más similar a la ley del más fuerte y francamente, yo nunca lo era.
Llegué a la cima del puerto y puse el crono en marcha mientras una familia empezaban a comer unas suculentas tortillas de patatas junto un buen surtido de alitas de pollo. Yo, la verdad, me veía exultante pero aquella familia no debió pensar lo mismo pues una buena señora entre aspavientos y risas me ofreció una alita de pollo.
Ha llovido mucho desde entonces, he aprendido mucho y he entrenado más, pero esta ruta es una de las mas bonitas que en Madrid puedas llegar a hacer. Con el aliciente que puedes elegir entre hacerla dura, tomando como primer puerto a Morcuera o suave, haciendo lo propio con Canencia... bueno, suave a medias pues dos puertos son dos puertos y desde Alcobendas suman 150 km de ruta.

10 comentarios:

akela dijo...

¡¡eres la caña!! qué bonita foto Nacho, yo aún no me he atrevido desde que hago tri a subir los puertos, temo no llegar... lo tendré que intentar y espero que cuando lo consiga la memoria no me juegue una mala pasada y lo recuerde siempre.

Besicos

Furacán dijo...

Bonita entrada. Dan ganas de ir algún día por ahí

davidiego dijo...

ya me llevaréis, con tortilla de patata y todo.

edecast dijo...

Anda, el segundo que conozco que pone el cronómetro cuando llega al alto del puerto! (al otro también lo conoces) ;-)))
El cronómetro se pone en la competiciones, globero!!!

diego dijo...

que frio he pasao, chulo.
no podia ni poner el crono ;-)

Nutria dijo...

Yo de momento sólo he subido Guadarrama (Los Leones), y como soy muy globera, mi desarrollo máximo era de 39 x 25 y no sabía montar de pie, tuve que echar pie a tierra en la rampa más dura, pero seguí, y hasta bajaron a buscarme, jeje... Ahora que llevo compact, que ya sé montar de pie y que soy algo menos mala, no he vuelto a intentar ningún puerto, pero el próximo será canencia 8para subir la moral).

Mildolores dijo...

Me está entrando el mismo frio de ayer. Y yo solo llegué a las faldas de Miraflores.
Lo de subir los dos puertos lo dejo para el mes que viene, antes del Half Challenge, a ver si mientras tanto sube el termómetro, porque ayer estaba aterido de frio.
¡Que delicado me he vuelto, joder!
¡Nunca seré chulo.

Atalanta dijo...

Yo subí Morcuera en la Perico Delgado pero debimos subir por el lado suave porque la famosa última rampa que de habláis todos los madrileños la bajé.
Yo creo que todos tenemos recuerdos muy bonitos de nuestro primer puerto. ¡¡Menuda hazaña!! A ver cuando organizamos una "quedada" por esos puertos.
A diferencia de ti, yo sufro mucho en el llano.... pufff.

Nacho Cembellín dijo...

Pues mira, no es mala idea... podiamos quedar y hacer la primera jornada "chula-charra" Davidiego tiene pendiente una visita por estos lares, quién se anima??? ;-)

Ishtar dijo...

Qué preciosidad de ruta, como dices, tanto en un sentido como en otro (aunque el supuesto "suave" se las trae, que Morcuera desde "el otro lado" es más largo que un día sin pan, aunque sea menos duro).

Un clásico... eso sí, yo la dejo para el veranito. Qué frío ahora brrrrrrr.

Besicos!