viernes, 16 de mayo de 2008

San Isidro

Encima de mi casa y mi casa está dentro de un urbanización como tantas otras que hay en las ciudades dormitorio que rodean Madrid, hay una bandada de vencejos que vuelan por encima de nuestras cabezas durante la mañana y el atardecer.



De niño, cuando veraneaba en el pueblo de mis abuelos, pasaba tardes observando las acrobacias que estos planeadores hacían, pero lo que más me fascinaba eran sus gritos, los cuales como cantos de eco llenaban las calles de mi pueblo. En mi ciudad tambien se oye pero nadie les escucha.

Cuando eres niño aprendes con certeza que está bien hecho y que no lo está. Hay veces que te olvidas o te confundes pero de alguna forma tienes la certeza y no dudas. Sin embargo a medida que nos hacemos mayores la linea que separa lo correcto y lo incorrecto se ensancha y empieza a tomar matices de tal manera que no pocas veces empiezas a dudar si el tiempo te enseña o sólo te vuelve un poco más loco. Pero tambien ocurre que a veces conoces a personas mayores las cuales no enseñan pero que cuando te miran entiendes que sin hablar conocen el por qué de tu vida de la suya y la de todos. Quizás por eso callen y sonrían.
Dicen que la edad del pavo coincide con la adolescencia. Tambien dicen que los perros son eternos cachorros de lobo. Y lo más curioso, parece que los perros acaban pareciendose a sus dueños o era al revés???. Hoy mientras paseaba por la feria observaba a los adolescentes y pensaba que de todos es a los que quizás menos entienda, quizá por eso cuando lo eres no entiendas a nadie. Lo que dudo, es que aquella etapa se acabe del todo alguna vez... y menos mal, sino esto sería aburridisimo.
Vivimos con la intención de ser felices, de tener una vida color de rosa y lo más dulce posible. Y nos olvidamos que lo dulce empalaga, las habitaciones acolchadas para locos son de color rosa y la felicidad es tan intensa que por eso es tan breve. Lo divertido es el medio no el fin, eso dicen ahora en los anuncios publicitarios y ellos si que saben vender felicidad.
Si te fijas en los vencejos, trazan vuelos vertiginosos siempre en pareja. Cuando abandona el nido lo hace para nunca más volver a tocar suelo y tan sólo se posan para anidar una vez al año, mientras tanto beben, comen y duermen en el cielo. El vencejo,una vez encuentra pareja volará día y noche junto a ella, por el resto de sus días.

4 comentarios:

Furacán dijo...

Muy bonito pero sobre todo me ha gustado lo que has puesto (o como lo has puesto) de los vencejos.

Saludos!

akela dijo...

¡¡¡qué relato tan BONITO!!! cada día te superas un poco más y me está creando "adicción" el leer tu blog ... je, je. mola un montón, no paras de sorprenderme.

Ni idea tenía de la vida de los vencejos, me parece preciosa, en especial la última frase ¡¡esto si da envidia y no de la sana!!! vamos que me has sacado una lagrimita.... ¡¡qué ternura!!

Un besazo guapete

P.D. Leyéndote me he acordado de la historia de los pingüinos que me contarón en Patagonia ...

Nacho Cembellín dijo...

Bueno, gracias a ambos. La verdad, cuando escribia me acordaba de Furacam y su blog más "natural"....
la verdad, fue simplemente una disculpa por escribir algo. Nada más.

Y ya lo sabes Akela, lo mio no es centrarme en un sólo asunto, hay tanto que quizás me pueda dispersar pero q le voy a hacer si me llama tanto la atencion cuanto me rodea.

akela dijo...

Pues.... yo no creo que te disperses,la vida está llena de sensaciones y cosas bonitas y los que tenéis la facultad de contarlas es lo que mejor podéis hacer por los que nos gusta "ser curiosos"

Vamos que más bien te diversificas así que sigue así que la monotonía y la rutina no molan, lo que más me gusta de tu blog es que siempre me sorprende con algo nuevo. Así que a seguir currándote "tus sueños" .... je, je

Un besete