jueves, 7 de julio de 2011

Perdidos.

Si lo piensas bien, este mundo, en el que vivimos no al que pertenecemos, es un mundo de locos. Andaba esta mañana fascinado escuchando en youtube a Bon Iver descubierto en un blog amigo mientras en la 2 pasaban de un debate sobre la sostenibilidad ecológica a una entrevista a Claudio Naranjo y quizás por la emoción creada por la música, he abierto oídos e imaginación ante las palabras de este médico.

Dicen que a pesar de tener cientos de amigos en facebook no puedes interactuar con más de 29. Desmond Morris ya anticipaba en su obra "El zoo humano" la imposibilidad de poder mantener relaciones sociales con tantos individuos como nos cruzamos en nuestro día a día actual y que ese exceso de contacto, intrusismo a nuestra intimidad y destrucción de espacio vital nos hacía sufrir infinidad de enfermedades puramente psicológicas. Hace unos meses, navegando en algún blog con pretensiones reales de comunicación, leía un artículo de cómo internet había afectado en nuestra percepción de la realidad. Decía que la posibilidad de saltar de información en información nos imbuía ineludiblemente en una espiral de superficialidad dónde la lectura tranquila y sosegada había pasado a mejor vida. Al parecer, cada vez se lee con menos atención pues hemos perdido el hábito de empezar, devorar y asimilar textos repletos de información. Y así triunfan periódicos dónde los titulares son el resumen de la noticia, vemos telediarios basados en directos que sólo repiten el titula de la noticia y escuchamos voces que nos piden constantemente sintetizar. ;-). Donde quedan los tiempos en los que oías mil y una veces aquel disco que compraste y que con el tiempo descubres que canciones que a priori no hubieras elegido pasaban a ser tus favoritas. 

No se si me seguis... posiblemente ya habréis pasado página en busca de algo más sintetizado, mascado y esquematizado. Pero permitirme si os digo que sin despreciar el invento que durante nuestro lapso de tiempo ha revolucionado el mundo y que quizás también lo salve, eche en falta el calor del contacto más cercano de diez o quince personas las cuales no creían que por etiquetar una foto, aplaudir un "me gusta", contestar un tweet o responder un SMS, demostraban el amor que supuestamente te tienen.

Decía Claudio Naranjo que la sociedad en la que vivimos es un patriarcado, que el patriarcado es movido por la testosterona y que a esta le gusta mandar. Decía Claudio Naranjo que a esta sociedad le hace falta un equilibrio matriarcal donde la serotonina tendiera puentes de comunicación y unión social. Decía este viejo doctor con su particular y quizás poco ortodoxa  visión que el problema bien pudiera estar en el mismo nacimiento. Que en esta sociedad excesivamente tecnificada el parto, hoy más controlado que nunca, era el menos humanizado de todas las sociedades pasadas. Venimos al mundo de manera brusca en demasiadas ocasiones motivados por cesáreas o por cortes de cordón umbilical con relativa rapidez, dejando al bebe por unos instantes sin aire y con un temor que años después reflejará.

Y yo, que no puedo dejar de pensar e imaginar hilaba a este hombre, a Desmod Morris y a las tendencias actuales en las que volver a lo primigenio es la solución a los problemas actuales. Bosques bien gestionados para la creación de biomasa, zapatillas sencillas para evitar los dolores producidas por las complejas y caras suelas modernas, dietas cavernícolas que te distancian del sobrepeso y te acercan, al menos en sentimiento, a tu lado más salvaje. Pensando, me di cuenta que sólo con los que puedo ver día a día, sólo aquellos que me muestran su rostro logran traspasar mi piel. Y que sin despreciar esta ventana, echo en falta la unión de la carrera en grupo, la cerveza en la tasca de siempre, la risa atropellada mirando las estrellas en las noches de verano y la convivencia de un pequeño grupo donde juntos, vagamos por el mundo. 

Ahora lo se y también se porque a veces no me encuentro a gusto. Vivo en un mundo al cual no pertenezco, un mundo hiperconectado pero sin sustancia, cargado de pequeños mensajes vaciados por ceros y unos. Este es nuestro mundo y mientras no lo entendamos creo que muchos lo sufriremos.

3 comentarios:

Pingüino Diesel dijo...

Bien Nacho, para empezar, he conseguido leer toda la parrafada sin desconectar...ya ves que es posible aunque pongas tantos datos en tu reflexión, y lo mejor es que comparto mucho de lo que dices (me aburre esa manía de noticias sin desarrollar que al final no sabes de que narices hablaba)
Y si te fijas todos buscamos un poco el origen como dices con esa cerveza después de una carrera con la gente del club...
Como siempre, un placer leer tu blog..saludos

Iruk Asturias y Marisa dijo...

Muy buen post Nacho!!! De lo mejorcito que he leído ultimamente. Totalmente de acuerdo contigo...aunque he de decir que en este mundo virtual he conocido gente fantástica como tu...algunos a miles de km. que nunca llegaré a conocer en persona y eso, supongo es lo que nos frusta...el no poder tomarnos esas cañitas sentados en la barra de un bar, charlando y sonriendo frente a frente con esas personas que se identifican con nuestra manera de pensar, de ver la vida.
Un abrazooooo!!!

Nacho Cembellín dijo...

Gracias a los dos... ;-). Un saludo.