sábado, 31 de diciembre de 2011

Y se acabó 2011


Los años hay que empezarlos con ilusión, aunque sepamos que el camino será largo, sinuoso y con alguna que otra piedra en el camino.


Y los augurios prometían cuestas, muchas cuestas y la verdad es que lo que no dijeron es que de subir aún nada pues la pendiente tira hacía abajo vertiginosamente.


Los finales de año son pasto de agüereros, predicciones de futuro, finales de crisis y comienzos de nuevas eras. Pero aunque pudiéramos ver por un agujero el futuro, quien nos asegura que descubrirlo no lo cambiaría.


Y llegó la primavera árabe, preludio de un movimiento social que aquí tomaría nombre de Indignación. Ilusiones ilusas que se desvanecen por falta de objetivos concretos y bien definidos. Quizás, la idea de crear un movimiento sin liderazgo paternal, sea el preludio de una realidad futura, pero también quizás para sociedades más preparadas y conscientes que la actual, del beneficio común y más interesadas en el conocimiento y entendimiento de lo que nos rodea y somos, que de la ambición y el ansia de poseer y ser.


De cualquier forma, jugar a entender las estrellas sólo te llevará a ver a algún que otro fenómeno astronómico. Espectáculo por otra parte más antiguo que el origen de la vista y siempre impactante.


Y seguimos caminando, las curvas dejan paso a las rectas y estás por perderse en el horizonte no son menos dificiles.




Afortunadamente hace un tiempo albergo un As que más que estar en la manga, es un palo de bastos que me mantiene recto en la vereda. Tanto que no entiendo mejor apoyo, más bello y más cálido.




Sin olvidar el guardián de nuestro reino, que pareciera querer constantemente recordarnos que la debilidad siempre amenaza a la fortaleza más imponente.


 Y así, yo, sigo mi camino como un poco abstraído de la realidad al otro lado de la puerta. Casi mirando por la mirilla observo  sin dejar de fruncir el ceño, sin perder detalle y sin saber muy bien que hacer, porque mi mundo no tienen nada que ver con el que al otro lado veo, oigo y puedo incluso oler.




Por lo que no nos queda otra que tirar del carro. Mas si no tengo otro remedio, permiteme al menos no ser asno y acarrear con lo que me toca sin pretender que no me de cuenta que la zanahoria delante de mis ojos, siempre será inalcanzable.


Y aunque pollino pueda ser, déjame al menos no perder esa mirada que tanto añoro y que tanto me enseñó por no creer saber. Ojalá el año que viene pueda saber ser niño, al menos durante cinco minutos al día. Sólo cinco.




Este año además, he podido conocer a quienes miles admiran, por conseguir cumplir sueños que una mayoría alberga. Cumpliendose una vez más, aquel dicho en el cual retrata al grande, como un ser sencillo casi desconocedor de lo que posee.



También viaje al pasado, para descubrir que por mucha historia acumulada, los errores se repiten.


Y me dijeron que si, vaya si me lo dijeron. A mis 40 años después de nunca desearlo, no vi el momento y no supe preparar el instante del ansia viva que mi corazón imprimía por dar el presente.


Irónico es que después llegara la cárcel, aunque la mía tendrá la puerta abierta para que jamás escape. Y en ella aprendí que lo que hace grande a un deporte no son sus estrellas, ni sus grandes gestas, sino aquellos que día a día hacen de sus vidas un continuo reto donde la meta está en sus principios y en limar sus caracteres. Nosotros damos nombre y forma al deporte elegido que los genios nos hacen soñar.


Aprendí que la sencillez es la causa de la belleza, sutileza que en una mota de polvo desplazada alcanza la perfección.



Y re descubrí, que la ilusión es la mayor de las fuerzas para conseguir retos que a otros se les antojan imposibles.





No se como será el año que entra, si se lo que todo el mundo imagina y también lo que desean. De lo que estoy seguro es que será sorprendente y que si estoy atento, no me dejará tiempo para aburrirme.



Feliz 2012

7 comentarios:

davidiego dijo...

precioso resumen, el año que viene más y mejor.

Es llop verd dijo...

!!muy bueno!! !!feliz año!!

Manuel Arribas dijo...

Enorme trabajo. feliz 2012

Isadora dijo...

Qué reportaje tan currado y tan bonito, Nachete!
:)

Feliz Año 2012!

Rachel dijo...

Me encanta tu visión de las cosas y por supuesto tus fotos, que cantidad de sitios, de lugares, de gente...
Fantásticas!! muaksss

Nacho Cembellín dijo...

Gracias a todos. He disfrutado mucho la verdad, espero seguir haciendolo y mejorando.

Perséfone dijo...

Que pasad a de imágenes, Nacho. Así da gusto recibir el año...

No he tenido mucho tiempo últimamente para pasar por otros espacios, pero aún así, y con cierto retraso, quería desearte lo mejor para este 2012.

Seguro que seguiremos leyéndonos.

Un abrazo.