miércoles, 2 de junio de 2010

Ahora que no puedo dormir...

... llevaba dos días durmiendo del tirón, intensos, reparadores y a excepción de una pesadilla, tenía la sensación de que había vuelto a la infancia. Cuando duermes así entiendes de veras que es eso del sueño reparador. Los últimos cinco días he hecho entrenos duros de verdad, el viernes dos horas y media por la Piedra, cargado y corriendo; el sábado relax, agua (muy poca) y pesas; el domingo, 140 km a 32 km/h; ayer, las series y hoy, pesas, agua y una hora con Raquel y Ámbar. Pero todo lo bueno tiene un final y en el me encuentro, intentando dormir cansando a la mente.
Y mientras lo hacía me he encontrado leyendo blog, s de gente que se está iniciando o ha retomado esto del deporte. Me ha gustado, les veo en un nivel de ilusión que contagia. Algunos sabéis que este año entrené para la maratón a un amigo de la infancia. Javier, le conozco desde que tengo cuatro o cinco años, compañero de aventuras veraniegas, eterno rival en el frontón (siempre ha sido mejor que yo) y por esos azares del destino, él, junto a cuatro más, a pesar de no haber estudiado juntos ni vivir cerca unos de otros, seguimos en contacto y en buena armonía. Pues bien, entrenarle me supuso un reto que me preocupaba más que mis propias preparaciones, no es lo mismo hacer algo tú que mandárselo hacer a otro cuando además ese algo es un sueño. Él no lo sabe, pero mi reto era que si bien lograra terminar la maraton, acabara con la sensación de haber cruzado una puerta y que ese cruce le abriera caminos nuevos en los cuales él decidiera cuál tomar consciente de que el mundo que se le presentaba, era algo más que hacer deporte, estar sano y en forma.
Creo que lo conseguí. Era relativamente fácil, Javi ha hecho de forma más o menos continuada, toda la vida deporte. Lo que ocurre es que correr carreras como la maratón o similares, te cambia sin saberlo un poco el concepto del mundo que te rodea. Quizás sea la duda eterna de la posibilidad del fracaso que albergan estas distancias, el magnetismo que esconde sentirte un poco diferente al resto ( y mira que hay gente haciendo de todo), lo sorprendente que es que desconocidos te animen (para esto no hay carrera igual que Roth o Zarautz) o la sensación de ensoñamiento que mantienes durante más o menos una semana cuando terminas y logras lo que te proponías en carreras como estas.
Veo a Javi, recuerdo los meses de preparación y no dejo de sentirme orgulloso de él, de su gesta y sobretodo de lo feliz que le he sentido. Con ello no quiero decir que esté pensando en ser entrenador, primero porque no creo tener la capacitación y segundo porque lo mío sigue siendo la acción. Sin embargo hoy, mientras entrenaba con Raquel, no podía dejar de disfrutar mientras la acompañaba en su reto, en su reto personal. Raquel es una persona que ha hecho deporte toda la vida, es alguien que ha vivido del deporte y a quien no voy a enseñar gran cosa, es más, ella me enseña a mi en igual manera pero acompañarla en esta aventura, me gusta. Quizás el año que viene se embarque en un desafío tan grande como una maratón y espero que juntos nos enfrentemos al reto de conseguir el sueño que nos hayamos trazado. De momento hoy, sin buscarlo y con tan sólo dos testigos y un GPS ha hecho 48,50 en un diez mil ratonero y duro ( poli de Valdelasfuentes-vuelta a la Dehesa-poli de Valdelasfuentes). Hace así como un año, la cuesta de la dehesa no la terminaba corriendo y ahora se da la vuelta entera y en tramos baja de cuatro minutos el mil, casi na!!!.
En fin, que este menda insomne, está descubriendo que ayudar a otros a conseguir sus retos es casi más gratificante que conseguir los propios. Y ahora, a ver si me duermo que mañana hay bici. ;-)

6 comentarios:

Xavi Garcia dijo...

Gracias...por tu ejemplo!

Saludos desde Hong Kong ...un principiante más!

¨XTB¨Xavi.

Mildolores dijo...

48:50 en un diez mil y hace poco que nada de nada. Jer, buen comienzo, el maratón se lo merienda.

Sí, echar un cable a los demás tiene también mucho de disfrute en esto del deporte, lo único que la responsabilidad es mayor, pero cuando lo consiguen te sientes tan contento como ellos.
Bien hecho.

Atalanta dijo...

Viendo a los corredores de la media el domingo, algunos conocidos se planteaban si serían capaces de hacerlo. Me comprometí a prepararlos para el próximo año siempre que tuvieran la convicción de que realmente querían,de que les haría ilusión cruzar esa meta. Tiene que ser especial colaborar para la consecución de un sueño. Y no castigues a la muchacha, que seguro que entrena para estar contigo un rato, talibán. :)

edecast dijo...

Tú entrenador??
Debieras comercializar el pack completo: "Entrenador+Psicólogo", porque a cualquiera que entrenes va a necesitar del segundo, mucho, pero mucho...

Javier dijo...

En éstos tiempos de prisas para todo hay cosas que merecen la pena ser vistas con cierta perspectiva.
Habría sido muy fácil en caliente soltar unas cuantas barbaridades. Ya te dije que te pondría 'algo'..., pero ahora por alusiones.

El entonces sabor agri-dulce (a mí tambien me preocupaba el decepcionarte), hoy es dulce y mañana lo sera aún más. Dices que la sensación de ensoñamiento me duraría una semana, pues lo siento pero te equivocas, aún estoy en ella. Cada vez lo valoro más. Es verdad que ésto es más que deporte, es dedicación, esfuerzo, superación, constancia, vitalidad, espíritu, emoción, alegría, lucha, garra, corazón, ... Yo de ésto no te voy a enseñar después de lo que tú llevas encima.

Sin tus consejos, paciencia y dedicación NO habría sido posible. Y si además te he aportado algo bueno, más satifecho si es posible.

El hacer realidad un sueño no pasa todos los días.

¡¡ GRACIAS AMIGO !!

Nacho Cembellín dijo...

Pelos como escarpias Javi, como escarpias... se me ha saltado hasta una lagrimita. Gracias a ti AMIGO!!.