martes, 7 de mayo de 2013

Carrera de la Mujer 2013 Madrid


23.000 personas, 23.000 mujeres. Altas, bajas, delgadas, no tan delgadas, jóvenes, adultas, todas guapas y todas sonriendo. Perdonadme si soy demasiado categórico pero a excepción de en esta carrera,  los hombres somos mayoría y creo que ninguna tiene el ambiente sano y divertido que esta carrera tiene.



Cuando hace algo más de un mes Fran Chico me llamo para pedirme que hiciera un reportaje de esta carrera tuve cierto temor. He hecho carreras de montaña, unos cuantos triatlones y algún que otro raid pero nunca una popular multitudinaria, bueno, más que multitudinaría, concretamente esta es la segunda carrera con más asistentes que se celebra en Madrid.


El problema, según lo veía yo, era hacer aquello que a priori no suelo hacer. Es decir, a la hora de hacer una foto intento en todo lo posible sintetizar, simplificar y disminuir en la medida de lo posible los elementos que la forman. Intento crear a mi manera, una lectura que cuente lo que yo veo en ese instante. Y claro, hacer eso con 23 almas juntas es difícil y sólo me quedaba tratarlas como un solo ente e intentar integrarlas en la ciudad, intentar que se supiera que donde corrían era Madrid.






Además y si el lado estético podía resolverse de esa manera, yo se que lo que Fran me pedía era además, que mostrara la personalidad de la prueba. Mostrar a ser posible que se vive y respira en una carrera que en tan pocos años se ha convertido en un referente y un fenómeno social.


Mi intención, una vez visto el recorrido en la web de la carrera, era hacer una localización en el sentido contrario de la misma y a la hora en la que se iba a realizar. Desgraciadamente el tiempo es un bien que últimamente brilla por su ausencia pero afortunadamente Madrid, la Gran Vía, el edificio Metrópolis, Sol y el Palacio Real han sido situaciones fetiche en mis fotografías más personales y además en internet hay una infinidad de fotos. Me hubiera gustado pedir algún que otro permiso para subirme a algún edificio pero dada la rapidez de la prueba, decidí que si bien no era mala idea, lo que iba a marcar la carrera era el asfalto, las corredoras y los edificios como telón de fondo.



Y así pase un par de semanas, imaginando fotos, buscando en mi mente que hacer para no caer en lo de siempre. Planos de tele con desenfoques acusados, que aunque en fotografía deportiva es lo más usual, espectacular y socorrido, personalmente me resisto a caer siempre en este tipo de tomas (aunque para mi disgusto, suelen ser mayoría).


Y llegó el día de la prueba. Me gusta calentar buscando detalles en la linea de salida. Retratos, situaciones, gestos, a ser posible emociones. Y ocurrió que desde ese instante, esta carrera no era igual. Todo fluía como más sencillo, más amable quizás sea la palabra. No se respiraba la tensión que he respirado cuando compito o hago fotos en otras carreras. Sólo quizás, y digo quizás, pude ver esa imagen en el rostro de las corredoras con más posibilidades de quedar entre las diez primeras. Para el resto, aquello era una fiesta. Y absorto me empecé a olvidar de lo planeado y tan sólo me preocupe en encontrar la mejor moto posible y que me diera la posibilidad de ir sentado en contra de la marcha de la carrera.




Respeté, eso si, la estrategia de seguimiento. Iría con las primeras hasta Callao y de ahí, me dejaría coger por la masa para desde el edificio de Metrópolis llegar como pudiera a Sol, Palacio Real y meta. 


Como os decía había imaginado una y otra vez la hora escasa que me llevaría seguir la carrera y la mayor duda que tenía es como lograría moverme desde mi edificio preferido, Metrópolis. Y de repente la magia surgió. Gracias al excelente motorista y a su osadía y a que ninguna participante hizo el menor desplante, mal gesto o llamada de atención, nos metimos literalmente dentro la carrera.


Es en ese momento en el que dejo de ser fotógrafo y paso a mero espectador rodeado de sensaciones, emociones y buen rollo. Miles de sonrisas, gritos y ánimo. Estaba rodeado de miles de mujeres, de todas las edades, formas, religiones, caracteres... con distintos sueños, trabajos, preocupaciones... pero todas compartían algo que las hace ser como son y que por eso nos superan. Y no era porque sean más listas, no lo es porque sean nuestras madres y mucho menos porque sea lo más preciado a lo que un hombre pueda aspirar, su amor. Es su esencia, su facilidad para no crear tensión, su ánimo por disfrutar y su sencillez sin ánimo de ser más, simplemente ser y disfrutar.



Si, que lo se, que también son de cuidado y que bambi no existe. Pero estoy seguro que si este mundo fuera manejado por ellas y no por nosotros, todo iría infinitamente mejor. Y si, lo se, no hay elección, somos así y ni siquiera podemos elegirlo o quizás, aún no estamos preparados para elegir ser más sensatos y prohibirnos a los hombres tomar decisión alguna que ataña a todo el mundo. Y digo esto, porque este es mi blog y lo pienso de verdad. ;-)






Por lo que ya solo me queda decir una cosa, gracias por haberme hecho pasar un rato tan fantástico a todas vosotras y a los chicos de Motorpress que confiaron y me dejaron hacer aquello que sin querer hago y de lo cual tanto disfruto, ser feliz.



martes, 16 de abril de 2013

Standuppadell y el temperamento.


Me gusta aprender, eso es una virtud. Pero sin embargo me suelo aburrir rápido y no llego a profundizar en casi nada, eso es un defecto. Parece ser que mi temperamento es principalmente sanguíneo, y digo principalmente porque al parecer y en menor medida soy colérico. Esto de los temperamentos ya lo contó Hipócrates y hoy en día, neuro-científicos y siquiatras le dan la razón solo que explicándonos que es la composición química del cerebro la que nos condiciona y define, ahí es na. Finalmente el determinismo se salió con la suya.


Y cuento esto porque es mi forma de ser la que me lleva a querer descubrir, aprender y probar cosas nuevas, claro está, relacionadas con aquello que me gusta o atrae. El problema es que no suelo hacerme experto en nada, antes me aburro, pero bueno, a estas alturas uno empieza a darse cuenta que no es bueno luchar consigo mismo. Y así en los últimos diez años he aprendido a nadar (más o menos), a montar en moto, a no tenerle miedo a la fotografía digital, a escribir, escalar y en este año a esquiar, y porqué no, a disfrutar del standuppadell. 


Si, si, todo está relacionado con el deporte, y lo curioso es que según los test que de pequeño me hicieron, no era nada dotado para estas actividades (quizás por eso me empeñe, porque no se aleja demasiado de esa realidad). Pero noto que mi cerebro cambia o se activa más cuando lo que aprendo está relacionado con actividades que además requieren aprendizaje motriz. Y me gusta esa sensación, es como si me rejuveneciera. 


No pienso que sea bueno o malo que haya personas que dediquen su vida a las mismas actividades, hobbies, trabajos, actividades y gustos en general. Pero yo a veces siento angustia al pensar que esta es la vida que me ha tocado vivir y que hay infinidad de cosas por probar, hacer y ver y que me dejare muchas por saborear. Es ley de vida lo se, pero mientras sigo en el dilema, disfruto como un enano, vaya si disfruto. 

Para terminar os recomiendo un libro: Incógnito de David Eagleman... cuenta mucho mejor que yo por qué somos como somos.

domingo, 14 de abril de 2013

Similitudes


Observo, me observo, veo, me ven, miro, me miran, esto es bueno, esto es basura, tele-basura, todos tenemos basura, veo tu basura, pero no la mía... o si?.


domingo, 7 de abril de 2013

Ecodumad 2013 y una chica q se llama Lupe.


Que la inspiración me pille trabajando, dicen que dijo Picasso. Creo que todos somos creativos, la vida nos obliga a serlo y por ello somos la descendencia de generaciones de creativos. Pero siendo un don innato, no todos podemos expresarla, sacarla y estrujarla fácilmente. La creatividad, la creación de la más simple obra, es un ejercicio que creo nace del subconsciente y no siempre nos hemos educado o  la dejamos fluir libremente de nuestra parte consciente.


Veo mis fotografías y no veo un avance claro más que en el dominio de la técnica. Un fotografo no es una persona que saca puntualmente fotografías bonitas, bueno... eso es lo que yo al menos pienso. Un fotografo es aquella persona que logra contar historias e influye en el espectador a la hora de que estos las entiendan. Por eso un fotografo no puede entenderse como tal sino se compromete, vive y siente la historia que con sus imágenes cuenta.


No hay nada malo en hacer fotografías bonitas. Tener un equipo profesional y saber usarlo ayuda mucho. Las ópticas que por ejemplo yo uso, tienen una apertura de diafragma amplio y por lo tanto sus desenfoques tienen un bouquet bonito que separa adecuadamente al individuo o al objeto a retratar. Este detalle es importante en la fotografía deportiva. Tener la cámara que yo tengo es una de las mejores herramientas que se me pueden ocurrir, rápida, fiable y con todo lo necesario para sacar el máximo provecho de cada ocasión. Manejar estas herramientas, ayudan a conseguir buenos resultados y te dan libertad pero no influyen en tu creatividad, si me apuras a veces puede hasta dormirla. Pero no vale como excusa.


Desde luego la fotografía deportiva se basa en la espectacularidad del deporte y no todos los deportes son espectaculares ni siquiera lo son todas las competiciones de un determinado deporte. No es lo mismo seguir una carrera popular a un Dextro en la Casa de Campo. Pero tampoco sería justo decir, q sólo se pueden conseguir buenas imágenes en competiciones importantes ni con atletas de élite, aunque reconozco que esto último ayuda. Como mejora y mucho escuchar una orquesta de primeros músicos a escuchar a la orquesta de mi pueblo.


Quiero avanzar y se que ese avance pasa por aumentar conocimientos, ver obras de otros fotógrafos y creadores... pero lo que más me gustaría es poder hablar con Henri Cartier Bresson (difícil porque esta muerto ;-)), con Cristina Garcia Rodero, Sebastian Salgado, Helmut Newton (mira q matarse en un accidente), Amsel Adans... y tantos otros que  a diario observo. Y no hablaría de fotografía, no creo que pudieran contarme como hacen sin pensar lo que hacen sólo ellos, pero como me gustaría poder verles trabajar, vaya que si.... soñar es gratis ;-).










Y ahora toca aplaudir y aplaudir hasta que nos duelan las manos. Que Lupe haya ganado no es noticia, porque no es la primera vez que gana una carrera. Que se haya impuesto a una olímpica es anecdótico, y siendo justos, una suerte de que ésta estuviera fuera de forma y digo suerte porque con su clase y lección de saber estar, dignificó más su carrera, dándolo todo y llegando hasta el final, sin disculpas ni excusas y si con mucha clase. Pero lo que más, lo que más me sorprendió y ayer me hizo disfrutar fue su sonrisa desde el minuto uno de la carrera, y eso sólo está al alcance de unos pocos.





Invito a cualquiera a que busque fotografías del mayor de los hermanos Bronwlee, Alistair o al gran Haile Gebreselassie para que descubra con asombro como en muchas de ellas mientras corren, sonríen!!!. Yo mismo tengo fotos de Alistair en dicha guisa. Lupe hizo lo mismo, ayer nos deleitó con un espectáculo de alegría y buen hacer en San Agustín de Guadalix, enhorabuena!!!!.




martes, 2 de abril de 2013

Sierra de Guadarrama desde el Cerro San Pedro


En busca de mi identidad como fotógrafo, he decidido tomar algunas medidas que, y el tiempo lo dirá, quizás me ayuden a ello. La primera y más inmediata ha sido llevar encima siempre mi pequeña Canon G1X. La idea es simple, estar en constante alerta fotográfica e intentar ver sólo como fotógrafo. El primer escollo con el que me encuentro es el manejo y la versatilidad que esta cámara da en comparación a la Nikon D3S, cámara profesional y de formato completo. Si bien su rapidez y posibilidades son limitadas, su tamaño y su excelente CCD compensa los múltiples recursos que tiene mi adorada Nikon.

La primera imagen es el resultado de 9 imágenes y del procesado de estas previamente en LR y posteriormente unidas y pasadas a B/N en Photoshop. 

La segunda es una toma única, procesada en LR con máscaras creadas con pincel para separar rocas de primer termino, dar énfasis al arco iris y volumen al cielo. La elección de un formato cuadrado no tiene más motivos que los puramente de composición. 


martes, 26 de marzo de 2013

Valdemorillo Liga Centro

Desde que corrí El Siete Cerros Medellín en Colombía allá por el 2009, no he vuelto a correr RAID alguno. He estado en la final del Campeonato del Mundo en Gredos y el Word Series de Costa Rica pero en ambas ocasiones estuve en calidad de fotografo, como así ha sido este fin de semana en Valdemorillo.

Desde entonces, todo ha cambiado en busca de hacer este duro deporte más popular y mucho más asequible. Condición creo que acertada pero que no impide que antiguos corredores, disfruten de jornadas más cortas pero igualmente gratificantes.







Desde luego hay que reconocerle a Antonio que sin él este deporte no sería lo mismo. Es el motor propulsor tanto dentro como fuera de España y ha conseguido que otros, más jóvenes que él, continúen un legado difícil de igualar. Pero eso no es lo importante, lo importante es que un deporte que parecía hace a penas cuatro años, estar acabado. Hoy parece resurgir en forma del deporte más popular y amable con la naturaleza.




Valdemorillo es perfecto para disfrutar de este deporte. Un pantano para sufrir en las odiosas canoas insumergibles. Cientos de kilómetros de pista y senderos para dar rienda suelta a la carrera a pie y la bicicleta de montaña. Y un paisaje de bosque Mediterráneo, exultante en el inicio de la primavera gracias a las lluvias y las nieves de este invierno y enmarcado en la nevada sierra de Guadarrama.










Triatletas, corredores de montaña, runners ocasionales y chavales en busca de aventura. Diversos recorridos para diferentes categorías que intentan recoger las necesidades de cuantos quieren probar este  bello deporte. Todos auspiciados en el entorno de la orientación con su complejidad y con su irremediable encanto aventurero.




Aquí los deportistas no se miden por bicicletas de varios miles de Euros, piernas afiladas y estrategias detrás de la rueda más veloz. Menos egos, mejor competitividad y ambiente humilde. Y aunque numerosos, no está masificado que también es de agradecer.






 Creo que me ha vuelto a picar la bicha y si las lesiones actuales remiten, creo que un par de meses compartiré con Raquel una de estas pruebas.










 Desde luego para mi será como volver a regresar a casar y no parar de ver a viejos y grandes amigos.