viernes, 18 de febrero de 2011

Si lo se me cambio antes de deporte ;-)


Venga, momento de ensalzamiento del Ego empezando por el final. Ha quedado claro no???, pues a seguir con el invento.

Miles de kilómetros acumulados, miles de euros en material, entrenamientos específicos de técnica de carrera, natación. Series, series y más series y ni un podium. Bueno venga si, fuimos subcampeones de España por equipos en Ibiza 2007 y moló la verdad.

Llevo haciendo deporte desde los once años. Primero fútbol, deporte de masas y del cual el mejor recuerdo que albergo es lo bien que daba con mi figura adolescente  sombra al botijo.  Y es que si algo me ha caracterizado en el deporte del balón pie, es mi nulo dominio técnico y la posesión de un tronco por cintura del cual siempre supe que jamás haría ni carrera, ni baile.




 

Pero resultó que a pesar de mi torpeza al menos corría y un buen día un entrenador de atletismo a modo de caza ta-lentos me invitó a participar de su equipo. Yo, que acostumbrado más bien a no ser seleccionado ni siquiera en el patio de mi colegio, fue tal la ilusión que me hizo que me entregué al deporte Rey como yo sólo se. Pero no bastó, y a excepción de un meritorio segundo puesto en un cross cadete y el subcampeonato de Madrid del lanzamiento de peso, mis vitrinas permanecían repletas de tebeos y algún libro pero sin copas o medallas.

 
Y así estuve hasta casi la treintena que me dio por correr carreras populares. Fue entonces cuando llegué a plantearme aumentar el número de mis armarios para poder almacenar los sin fines de camisetas y medallas que en cada popular finalizada a casa traía.  Sin embargo mi posición en las clasificaciones con mucho entraba en la primera centena. Meritorio si, pero lejano de las mieles del triunfo. Eso si, Nachete igual de apasionado e ilusionado. Se que es un tanto infantil esta manía mía con las pasiones pero y que le voy hacer si yo.... para, para que eso es de Serrat.


 
De las carreras populares pasé a las de montaña. Por aquel entonces, hará de ello diez años, con suerte nos juntábamos cien locos para correr monte arriba, monte abajo. Por lo que conseguir entrar en la primera decena era relativamente sencillo, eso si, de podium nada de nada. Fue en las dehesas de Cercedilla a Navacerrada cuando por primera vez corrí con un perro, con Harpo. Sin arnés y sin correa, como un corredor más que tomaba golosinas en los avituallamientos y me ladraba cuando me quedaba en las cuestas. Y de ahí a los raid. 

Los raid de aventura. La verdad es que este deporte es sin duda el más apasionante, intenso y cargado de  vivencias de cuantos he practicado. Primero porque si no eres millonario debes buscarte la vida para que te lo subvencionen. Segundo porque al ser en equipo y ser un deporte tan sumamente duro, te enseña a conocer un poco más tu propia naturaleza y la de quienes te rodean. Y porque no hay otra manera mejor de meterte en la naturaleza y casi pertenecer a ella. Sólo cuando el agotamiento te quita absolutamente todas las máscaras y armaduras, la naturaleza te abraza y sientes por un momento que mucho tiempo atrás, antepasados tuyos fueron parte de un mundo que hoy visitas con devoción pero al cual no perteneces. Pero a pesar de tanta filosofía y voces de al filo de lo imposible, ni un podium.




Y llegó el triatlón. El triatlón ha sido en mi vida como alguna novia que tiempo atrás tuve. Todo fuego, imposible vivir sin ella e  imposible sobrevivirla. Perdí la cabeza, 24 horas vivía por y para un deporte que sin duda me ha marcado con hierro. 20 horas semanales de duros y planificados entrenamientos sólo se superan si a lo que te enfrentas te hace sentir vivo. Tal ha sido su adicción que la separación ha supuesto más costes emocionales de lo deseado y en el camino se han quedado algún que otro amigo que entre adicciones se pierde entre ciudades del sur y del norte de España. Pero el tiempo es largo y no deja de traer, gracias al viento, voces del pasado y frescura del presente. Los cambios es lo que tienen, que siempre aportan. Tanto es así que un nuevo deporte el cuál es un mero disfrute te eleva a las mieles del triunfo aunque para ello debas sobrepasar la cuarentena, ser tirado por un talento natural y de nuevo competir entre centenares y no miles para así inclinar un poco a tu favor la esquiva balanza.

Como hablaba hoy con un viejo amigo mientras corríamos una vez más, después de años de ausencia. Ni a las chapas he sido jamás bueno, por eso quizás he probado de todo, disfrutando cuanto he sabido y podido para tiempo después, sentado en el recuerdo sonreír y disfrutar de esa fulminante delicia que es la vida.





Menos la foto de Ámbar el resto pertenecen a Raquel, mi mejor fotógrafa  y  a un aún desconocido fotógrafo que sin yo pedírselo me ha regalado dos instantáneas fantásticas del domingo pasado.

jueves, 10 de febrero de 2011

El Pardo: un perro, un ciclista/fotógrafo y tardes de invierno.

 O se monta en bicicleta, se pasea al perro o se hacen fotografías, pero todo a la vez....


 Ya me lo dijo mi madre, si algo quieres hacer en condiciones, céntrate exclusivamente en ese qué hacer.


Pero con tardes así y en lugares así. Mola hacer cócteles.


Continuar una valla y buscar agujeros por donde mirar.






Esperar al atardecer y mirar para luego si puedes observar.



Lo que no entiendo es, que habiendo lo que hay ahí fuera, cómo puede haber gente dentro sin moverse.


Charlatanes del mundo, venid a mi!!!!.

Siete y cuarto de la mañana, acostumbro a oír Radio 3 y dejo la noticia de esa cadena de radio nacional para el final del post.

Ayer Enrique, hablaba en su blog de los charlatanes. Dedica un post extenso, intentando ser lo más fundamentado posible para denostar a cuantos intentan manipular o tergiversar la realidad del resto de los humanos, es decir, del resto del rebaño. Hablaba  yo en mi anterior post de un libro el cual intentaba dilucidar cómo es el ser humano (uno más de tantos), cómo realiza la búsqueda de la felicidad, que recursos utiliza para esa búsqueda y de que forma son usados para beneficio propio de una felicidad a veces mal definida . El autor explicaba y resumo yo aquí a groso modo que:  "el simio, ve el mundo como una colección de recursos: cosas que podrá utilizar para sus fines. El simio aplica este principio a otros simios tanto como al resto del mundo natural, o más. El simio no tiene amigos, sino aliados. El simio no mira a sus compañeros simios sino que los vigila." "Sus relaciones con los otros siempre se basan en un único principio, invariable e inflexible: ¿qué puedes hacer por mi y cuánto me costará conseguir que lo hagas?. Inevitablemente, esta interpretación de los otros simios se volverá contra él, dando forma y contaminando la opinión que tiene el simio de si mismo."


Una vez lees este párrafo y si estás de acuerdo con él, entiendes que al fin y al cabo la charlatanería, el intento de manipulación y el egoísmo es parte de nosotros y que tan peligroso es ser consciente de ello y usarlo como de creerte diferente y fuera de una corriente que nos hace pertenecer invariablemente a un rebaño el cual está formado por ovejas en la que cada cual bala como puede pero no deja de hacer ruido.Vamos que para el que no lo entienda, cada uno lucha por sus intereses y el menos malo es aquel que mientras no le molestes, suele no molestar, pero no le quites aquello que cree por derecho suyo, que entonces ya veremos.

Vivimos dentro de un hongo de contaminación. Si subes a la sierra de Madrid puedes observar como una nube de color marrón cubre la ciudad por encima de la altura de las cuatro torres. No se el tiempo que hará ya que cuando se instala un anticiclón, aparece la famosa nube. Las calefacciones y los automóviles parece ser que son los mayores causantes de esta nube. Y según Gallardón, aquellos que son de gasóleo, los que más culpa tienen de todos. A si que, a subir los impuestos de estos autos. He investigado un poco por la red y parece ser que los motores diesel normales, en uso continuado y de carretera contaminan y consumen menos, es decir, contaminan menos dos veces, por ser en este uso menos contaminantes y por consumir menos. La cosa cambia en los motores turbodiesel y en uso ciudadano donde al parecer el diesel es más contaminante. Para ello se han inventado los motores common rail que al parecer son los menos contaminantes a parte de los coches híbridos. Como veis la realidad es diversa, pero Gallardon anda listo como siempre y ve una oportunidad para paliar la gran deuda a la que nos ha incluido a todos los madrileños. Gracioso ha sido cuando menos el comentario de su concejala de medio ambiente, Ana botella, la cual a la insinuación de Gallardón ha dicho: que no es la contaminación la que axfisia a los madrileños, sino el paro.

Pero sigamos hablando de charlatanes. Caso Faisán. Molan los nombres clave que la policía o la prensa utilizan para denominar investigaciones. Como sabréis a groso modo, este caso inicialmente investigaba el circulo de extorsiones de ETA a empresarios vascos y que ha derivado en las supuestas filtraciones de altos cargos policiales a la propia ETA ante las posibles redadas que iba a realizar la policía. Es curioso que desde que Rubalcaba parece ser el próximo candidato, la oposición y los medios de comunicación afines a ésta, insista en cierto acoso contra este político (el cual como al resto que llenan nuestro panorama no me da confianza, aunque éste si, parezca de los más listos de la clase, peligrosamente listo diría yo). Cuando se iniciaron estas investigaciones era Rubalcaba ministro de interior, pues bien, parece ser por lo tanto el responsable de todo. En un momento que parece que el fin de ETA está más cerca que nunca, no acabo de entender que primen estratégias electorales al interés común... pero claro, imagino que también es interés electoral acabar con ETA antes de que acabe esta legislatura, interés el cual nos beneficia al resto pero que...

Ayer, escuchando de nuevo Radio 3, entrevistaban a la que fue directora de la Bola de Cristal. Aquel programa de TVE que acabó con cinco millones de espectadores, de los cuales cuatro partes eran adultos. La mujer, evidentemente ya mayor, se quejaba de la imposibilidad de hoy en día de encontrar un programa o medio de comunicación tan irreverente y creativo como fue la Bola. Los conductores del programa, fans entusiastas de la Bola y posiblemente, grandes soñadores de utopías sociales (vamos como yo, que también soy fan de la Bola e igualmente ingenuo), llamaban pérfidamente a la directora de programación de TVE para hacerle una pequeña encerrona dónde la preguntaban cómo no podía haber un programa como éste hoy en día. Respondió lo inevitable, hoy no habría publico para un programa así, pues hay muchos medios (internet fundamentalmente) donde encontrar contenidos similares. Y es que si hay algo que realmente es el sumun de la charlatanería esos son los medios de comunicación. Es tanta y tan variada, que cabe todo y toda ella manipulada intencionadamente o no. Porque seamos sinceros, dar una opinión habitualmente tiene una intención, tener la razón. Lo ideal sería buscarla, lo ideal sería construir y pensar, bueno quizás yo tenga parte o no de razón en este asunto, busquemos entre todas las ideas cuál es lo más justo. Pero no, al final  importa mi extremo y lo importante es imponerlo. Y así están todos los medios de comunicación actuales, contando su verdad al rebaño espectante, intentando llevar a cuantos más puedan a sus filas de fieles seguidores.

Hace unos meses, me pasaron el contacto de un ex-directivo que ahora se dedicaba a dar charlas de motivación. El tío desde luego era bueno, resumiendo. Decía que lo importante en tu vida no era tu trabajo, sino tú mismo y tu familia y que como tenemos una esperanza de vida muy alta, debíamos cuidarnos y hacer deporte porque ese iba a ser nuestro gran problema y no que nos echaran de la empresa en que trabajamos, no vendiéramos lo previsto o que se yo. Contaba que poco podíamos aprender que no hubiéramos aprendido en nuestra infancia y que para que vamos a crear si es mejor copiar a los que ya han tenido éxito.... y ahí es dónde me acabó matando. Me puedo tragar todo su charlatanería cargada de entusiasmo, que ciertamente era muy divertida y digna de ser incluida en el club de la comedia, es más, reconozco que me dio buen rollo. Pero no me quites la creatividad, por favor, no. Si lo que pretendes es triunfar y que parece ser no debe ser el objetivo por lo que antes hablabamos, dejame que cree, dejame que me divierta, dejame que investigue me equivoque y me vuelva a equivocar. O es que queremos a masas que no piensen e inventen. Pues si, eso es lo que al final se quiere.

Qué, vaya charla eh???, pues eso, otro charlatán. Afortunadamente y a excepción de David y algún loco más, poca gente se pasa ya por aquí y ahora si es mi blog personal más que nunca.

Y voy con la noticia de R3. Bono viaja hoy a Guinea a visitar al dictador Teodoro Obiang Nguema. Os dejo el primer párrafo para que posteriormente continues en la web original quién es el personaje, no tiene desperdicio:

En cuanto llegó al poder, Teodoro Obiang Nguema, miembro del clan de los Mongomo y alférez formado en la Academia Militar de Zaragoza, puso en marcha todos los mecanismos diplomáticos de Guinea Ecuatorial para lograr lo que más ansiaba de España: un baúl repleto de calaveras. Después de años de gestiones, a mediados de los 80, un funcionario del Ayuntamiento de Barcelona se presentó en el palacio presidencial de Malabo con la macabra encomienda de entregarle al dictador en persona el cofre que guardaba los cráneos de sus antepasados, los reyes fang, hasta entonces expuestos en el Museo Etnológico de Montjuïc. Obiang, visiblemente nervioso, agradeció el presente y, mientras abría la caja con un gesto de devoción casi mística, preguntó al delegado municipal: «¿Usted cree que habrán perdido su fuerza?».

Como veis reunión de charlatanes. Por el bien de todos????, por el bien de intereses particulares????, es correcto éticamente hacer negocios o tratos con países así a pesar de que nos beneficie????. Decidid vosotros, porque eso es lo realmente difícil hoy en día, elegir y tener un criterio realmente libre y el cual no creas único y certero.

martes, 8 de febrero de 2011

El filosofo y el lobo.



Acabo de leer el libro El filósofo y el lobo de Mark Rowlands, libro que fue recomendado por un compañero de trabajo y el cuál he deborado. Este libro lleva como subtítulo Lecciones sobre el amor y la felicidad y narra los aprendizajes del autor, Doctor en Filosofía y profesor en distintas universidades, tras diez años de convivencia con Brenin, un lobo, a los que más tarde se sumaron Nina (cruce de malamute y pastor alemán) y Tess (hija de Brenin y una pastor alemán).

El libro cuenta, de una forma experiencial, a la vez que introduce cuestiones filosóficas, las similitudes y diferencias entre el simio y el lobo. Aquí quiero compartir dos de las cuestiones que más me han gustado: por un lado la idea del mal; y, por otro, la diferencia entre las criaturas del tiempo y las criaturas del momento.

Rowlands no está de acuerdo con la moderna noción del mal cuyos dos argumentos principales son que el mal sólo existe en lo marginal (en los desfavorecidos psicológica o socialmente) y que no es culpa de nadie (si quien realiza el mal es un enfermo mental o sus circunstancias sociales le han negado toda oportunidad, no podemos considerarle responsable de sus actos, no es moralmente malo). En su opinión “el mal es cotidiano, normal, banal“ (p.121). El mal que resulta de una intención de causar dolor y sufrimiento, y su disfrute, es la excepción y no la norma. Acciones realmente malas son fallos en el cumplimiento del deber moral (que consiste en proteger a los indefensos de aquellos que los consideran inferiores, y por tanto prescindibles) o del deber epistémico (deber de someter las propias creencias a un examen crítico). Y lo ilustra con un ejemplo en el que se ven dos actos de maldad, partiendo de que dichos actos no tienen nada que ver con el regodearse en el sufrimiento ajeno: 1) los repetidas violaciones de un padre a una hija, si éste no comprendiese que lo que hacía está mal y lo considerase natural estaría cometiendo un fallo contra el deber epistémico; y 2) la complicidad activa de la madre, que está fallando en el cumplimiento del deber moral de proteger a la hija (y es irrelevante el terror que pueda sentir hacia el padre).

“Los seres humanos no somos capaces de ver el mal en el mundo porque nos distraen de tal modo los motivos brillantes y lustrosos que no reparamos en la fealdad que encubren” (p.120).

Supongo que esta visión del mal, chocará que lo que la genética de hoy en día pueda decir. Pero bien es cierto que, ante dilemas morales como éste, más de uno se ha parapetado con la posibilidad de demostrar una impunidad moral debido a su origen, enfermedad o nacimiento. De cualquier manera, qué podemos esperar de un ser, el cual basa su inteligencia como tambien indica el autor, en el engaño y el beneficio propio e individual por encima del propio grupo. Porque este libro no nos deja bien parados en términos a lo que nuestra propia moral se refiere y así por ejemplo nos indica que, "el simio, ve el mundo como una colección de recursos: cosas que podrá utilizar para sus fines. El simio aplica este principio a otros simios tanto como al resto del mundo natural, o más. El simio no tiene amigos, sino aliados. El simio no mira a sus compañeros simios sino que los vigila." "Sus relaciones con los otros siempre se basan en un único principio, invariable e inflexible: ¿qué puedes hacer por mi y cuánto me costará conseguir que lo hagas?. Inevitablemente, esta interpretación de los otros simios se volverá contra él, dando forma y contaminando la opinión que tiene el simio de si mismo." (p.14) Evidentemente el ejemplo es una exageración aunque todos conozcamos gente así. Incluso nosotros mismos aunque nos cueste reconocerlo, en situaciones nos acercamos a ello. O explica cuales son los últimos estudios sobre el origen de nuestra inteligencia, donde la mentira y la capacidad de destapar la mentira de los demás es la base de nuestro sistema social e intelectual. A quien quiera profundizar puede leer  un clásico: La inteligencia maquiavélica. "La manipulación de la atención en el engaño táctico de los primates" de Whiten y Bryne.

Relacionado con temas como el sentido de la vida, la muerte y la felicidad, Rowlands introduce una distinción que me parece muy sugerente. Según él, los seres humanos y los lobos tenemos una relación distinta con el tiempo. Los lobos son, sobre todo, criaturas del momento, aceptan cada momento por separado. Y de aquí  los seres humanos somos más criaturas del tiempo. Concebimos el tiempo como una línea que se extiende del presente al pasado. Y esto nos puede hacer neuróticos de una forma que las criaturas del momento no lo son, pasamos una cantidad exagerada de tiempo anclados en un pasado que no volverá o proyectados en un futuro que está por venir. Miramos a través de los momentos más que mirar los momentos en sí. Los momentos para nosotros son los fantasmas del pasado y del futuro.

Recordareis  la película El club de los poetas muertos en la cual el lema que les inculcaba el profesor, Robin Williams, era la famosa frase del poeta romano Horacio, Carpe Diem [Carpe diem quam minimum credula postero - 'Aprovecha el día, no confíes en mañana']. Hay quien hace una versión simple de este lema y lo interpreta como el vivir el momento al límite sin preocuparse por nada más. Tampoco es eso, se trata de “arrancarle pedacitos al tiempo“, de conseguir vencerle la batalla al tiempo, de lograr que el tiempo no nos quite vida (ni por quedarnos en el pasado ni por esperar siempre a un mañana). Esto es especialmente importante a medida que nos vamos haciendo mayores o cuando nos diagnostican una enfermedad terminal y vemos más de cerca la muerte.

Acabo con unas citas del libro para que cada uno saque sus conclusiones.

“Somos seres mortales, seres que siguen el rastro de la muerte de un modo que, pensamos, ningún otro animal es capaz de hacer. Tanto el sentido de nuestra vida como el final de nuestra vida se encuentran más adelante en la línea, razón por la cual dicha línea nos fascina y nos horroriza. Ése es, en esencia, el dilema existencial de los seres humanos” (pp.238-9)

“La muerte no es el límite de mi vida. Siempre he llevado la muerte conmigo” (p. 247)

“El sentido de la vida reside precisamente en aquellas cosas que las criaturas temporales no podemos poseer: momentos” (p.267) Ésta es mi favorita y quizás por ello me empeñe en inmortarlizarlos.

Y por último os dejo un párrafo, para quienes como yo compartís vuestras carreras o entremos con perros:

"Había, desde luego, una belleza que me era imposible emular. El lobo/ el perro (al menos Ámbar lo es) es arte en su manifestación más elevada, y no se puede estar en su presencia sin que ello le levante a uno el ánimo. Estuviera del humor que estuviese cuando empezábamos nuestra carrera diaria, ser testigo de esa belleza silente, fluida, me hacía sentir mejor. Me hacía sentir vivo. Y, lo que es más importante, cuesta estar junto a una belleza así sin querer parecerse a ella."

Comprendo cada palabra de este último párrafo porque a diario puedo vivirlo. No pretendo que nadie más lo entienda pero me alegro de saber que no soy el único en sentir tan increíble placer y honor de vivir, día si, día también en un pequeño bosque acorralado por un banal y gris mundo.

domingo, 6 de febrero de 2011

Estabilidad




Me gustan los cambios, me gusta la novedad, me gusta lo impredecible, me gusta nadar en aguas revueltas, lo que me rodea suele ser maravillosamente inestable y yo sólo intento mantenerme recto en la navegación pero.... a veces la balanza se nivela y y curiosamente todo es estable y como no, ese momento es casi bello.

sábado, 5 de febrero de 2011

Ya se, ya se que todos lo sabemos.

Pero a fuerza de leerlo una y otra vez, quizás lo cumplamos.

Escrito por Regina Brett, 90 años, de "The Plain Dealer", Cleveland, Ohio

Para celebrar la llegada a mi edad avanzada escribí unas lecciones que me ha enseñadol la vida.

  • La vida no es justa, pero aún así es buena.
  • La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.
  • Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto.
  • No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
  • Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
  • Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.
  • Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
  • No compares tu vida con la de otros. No tienes ni idea de cómo es su travesía.
  • Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.
  • Respira profundamente. Eso calma la mente.
  • Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.
  • Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.
  • Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda sólo depende de ti.
  • Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.
  • Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.
  • Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para serlo.
  • El órgano sexual más importante es el cerebro.
  • Nadie es renponsable de tu felicidad, sólo tú.
  • Enmarca todo supuesto "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
  • Perdónales todo a todos.
  • Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.
  • El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
  • Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.
  • No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
  • No cuestiones la vida. Sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy.
  • Llegar a viejo es mejor que la alternativa.....morir joven.
  • Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.
  • Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
  • Si juntáramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, querríamos los nuestros.
  • La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
  • Lo mejor está aún por llegar.
  • No importa cómo te sientas... arréglate y preséntate.
  • Cede.
  • La vida no está envuelta con un lazo pero sigue siendo un regalo.


Los Amigos son la Familia que nosotros mismos escogemos...

miércoles, 2 de febrero de 2011

Ser.

Cada cuál es como es y difícil es que lo cambiemos. Pero si bien nos parece fácil, diría casi que superficial definir a alguien, mucho más difícil es definirse a uno mismo. Quizás el exceso de información o la contradicción de no entenderte te impide reconocer al que otros ven en el espejo.

Decía en el post anterior que había llegado a doblar aquellos fantásticos veinte años pero se que el final de esta última década ha supuesto mucho más que saberme un madurito en ciernes. Y por eso, durante este año, día tras día he hecho análisis, síntesis e incluso sintaxis de lo que he vivido en el inicio de este milenio.

Y es que esta década no ha sido sencilla y por lo tanto lejos de ser aburrida. Lo contradictorio es que en mucho de los momentos el sufrimiento impedía ver la esencia de lo aprendido y sentido. Por que es difícil saberte sólo navegando en un mundo donde no acababas de encajar en nada, espoleado por un pasado que no acababas de ver y desconcertado por no saber hacía qué o dónde ibas. Y es que es ahora, en esta década dónde de repente comprendes que la realidad no tiene lado o extremo, que los valores dependen de las personas y que tu voluntad es igual de quebrantable que la del resto. Sin quererlo y sin esperarlo, descubres que no eres más que uno mas y que lo único que te diferencia es quién te rodea en cada momento y aquellos que nunca te abandonan, no más.

Y te enfurruñas y decides plantar cara a tremenda realidad para de nuevo caer en la cuenta de que es un nuevo error. No se trata de ser o sentirse diferente, se trata de simplemente ser y de vivir. Quizás la perogrullada parezca obvia pero comprenderla no me ha resultara sencillo. Te educan... y en mi caso no mis padres, en ser mas, competitivo, exitoso. Y aunque sabes que no es ese el destino, al final caes en el juego. Y así te conviertes en una persona que dice ser destacable en: el trabajo, haciendo tal, practicando aquello o simplemente siendo. Que se yo, el caso es ser algo más, sin intentar ser, simplemente ser.

Y en ello me encuentro, intentando asimilar y aprendiendo a no aspirar. Concentrándome en comprender el momento pero sin diseccionarlo para así poder disfrutar a veces, cuando toca pero siendo consciente.

Por ello no me pidas que corra para ganar, no me pidas que trabaje para alcanzar, no pidas que aprenda para saber más ni me digas que nada ha cambiado cuando nada es inmutable. La vida corre más que uno y no quiero perderme persiguiendola. Prefiero disfrutar de lo que toca que de lo que pueda tocar, dejar de empeñarme en cambiar a quién nunca lo hará y disfrutar del que quiere disfrutar.

No se si estoy en la cima o en el valle de esta montaña rusa que me ha tocado recorrer. Igual da pues ambos son emocionantes, tanto por la bajada como por la subida, lo importante es mantenerse en los railes y no perder la inercia.

domingo, 30 de enero de 2011

40 años, País Vasco.


Cada año se vive y se cumple una vez, cuarenta suman mis sucesivas unidades, cuarenta.


Y si, llevo un año entero haciendo recuento de cuanto hice, viví y... sentí.


Y sintiendo descubrí que sólo recuerdo aquello que me emocionó, para bien o para mal, he sentido y quiero seguir así, sintiendo.


He aprendido y olvidado y de nuevo vuelto a aprender para de nuevo volver a olvidar, porque no siempre lo que descubro es cierto y porque no siempre lo que olvido quiero recordarlo.


Me pregunto si lo que viene me mostrará tantos caminos como los que he recorrido. Pero lo que más me preocupa es si seré capaz de seguir viendo, la multitud de sendas que podré tomar.


Porque a veces pierdo la ilusión. Es curioso, la madurez es aburrida, de repente empiezas a sorprenderte viendote en situaciones antes vividias quitando este hecho, esa mirada tan arrebatadora y fresca que tiene la primera vez. Tengo miedo, no quiero caer en esa desidia, perder esa nobleza visual que me impida apasionarme sin sentido ante lo nuevo o viejo que venga.

Y pienso que el camino pasado sólo servirá para dar más firmeza al que viene. Ahora estoy por primera vez acompañado, me siento tan acompañado que hay días que debo pellizcarme para darme cuenta que estoy despierto.


Así pues, a seguir sin mirar atrás, como siempre he hecho. Aunque mal no me vendrá no olvidar algún que otro tropiezo.
















Nota: Las imágenes que habéis podido ver han sido realizadas este fin de semana en El País Vasco. Bermeo, bosques y caseríos de Zeanuri en donde nos hemos alojado (Hotel Rural Etxegana, el cual es totalmente recomendable) y por supuesto la Ermita de San Juan de Gaztelugatxe.

lunes, 24 de enero de 2011

Segunda competición.... estoy que no paro.


Me encanta descubrir mundos nuevos. Ya sea o no glamuroso, interesante a otros ojos o popular, el caso es que despierte mi curiosidad y aprenda de lo que viene.


Ayer corrimos de nuevo un canicross. La verdad es que son aire fresco para quien como yo huye de conglomeraciones. Es un gustazo encontrarte con a penas 150 participantes, y sobretodo es un gustazo, compartir estas carreras con niños que de igual manera corren ilusionados con sus mascotas.


Os preguntareis, qué se puede aprender de algo tan similar a la simple carrera a pie, o al propio triatlon. Como siempre todo depende del observador pero por mi parte no paro. Y si encima es un deporte minoritario, relativamente poco estudiado e incipiente en nuestro país. Mejor que mejor. Cierto es que al ser una disciplina del mushing, hay estudios impresionantes en lo que a las carreras de perros con trineo, pero la variedad perro-humano, tiene margen de investigación. Por ejemplo, en el mushing el peso del trineo-corredor es igual para todos participantes, por lo que se ha podido determinar cual es el número de perros ideal, el peso que estos tienen que tener, la forma en la que deben ir atados, etc, etc. Sin embargo en canicross el peso está condicionado por el corredor y el binomio perfecto para tamaños diferentes es difícil de determinar. Está claro que parece ser que los perros deben ser un poco más pesados que los destinados al mushing pero no queda claro en qué medida y en que proporción. Y os preguntareis los pocos triatletas que seguís leyendo por aquí.... y a mi qué???. Bueno, pues aquí también se aplica la relación peso-potencia tan medida en el ciclismo y tan usada por algunos en sus entrenamientos con la flaca. Afortunadamente aquí no habrá que comprarse powertap, ni marcas similares. Este deporte, sin ser barato, pues un perro sale más caro a lo largo de su vida que la mejor de las bicicletas, de momento no entra en la vorágine consumista que si rodea al triatlón. Y digo el canicross porque el mushing no me imagino lo caro que puede ser, basta echar un vistazo a webs como Speedog y ver la cantidad de productos, incluidos productos nutricionales que se suponen ayudan al atleta canino, que se pueden conseguir para la práctica de este deporte.


Ahora bien, este deporte como casi todos, tiene el mismo porcentaje de impresentables que confunden la competitividad con el realce de su ego. Y así te encuentras a gente insultando a su perro porque no corre o llevándole a la extenuación como ayer ocurrió con un pobre animal que por poco no lo cuenta. En teoria nunca puedes estar delante de tu perro ni tirar de él pero hay gente que le puede la ambición y se les ve (los menos) tirar o gritarles para que el animal continue. Y la verdad es que es bastante triste, los perros de por si dan mucho más de lo exigible y precisamente eso es un problema pues tiran hasta que no dan más de si, por eso las carreras son relativamente cortas y carreras como la de ayer, de algo más de11 km se les hace larga desde casi la mitad.... bueno, al menos a Ámbar.


Y no os aburro más, Raquel volvió a sentir las mieles del triunfo ( a este paso no tenemos espacio para los trofeos) y yo ando por arriba pero a casi 3 minutos del primero que se casco 36 minutos para como os decía algo más de 11 km en un circuito con mucha piedra y de mucha subida.

jueves, 20 de enero de 2011

Se Busca!!!!

Ay ladrón!!!!
Que con un simple geste eres capaz de robar el pensamiento y encancelar el alma de la paloma...

domingo, 9 de enero de 2011

Regreso a la competición!!!

Tranquilos... t r a n q u i l o s!!!!, Enekos, Clementes y Chulos en general, no he vuelto ni creo que vuelva en breve al tri. Lo que hoy tocaba era una desconcertante apuesta por la diversión que ha resultado increíblemente positiva. Raquel con Lissa, Ámbar y yo hemos iniciado una nueva aventura en los lindes de Cerceda, hoy nos hemos iniciado en el Canicross.
Los que me conocéis sabéis que no gusto de las conglomeraciones; y carreras como esta, donde entre canes y humanos no sumábamos las 400 almas, son un respiro de aire fresco. Estresante y emocionante, locura contenida y desatada en forma de ladrido y algún que otro mordisco en una intensa linea de salida. Prometo que inicialmente pensé que si Ámbar se estresaba en exceso esta sería la primera y última pero sorprendentemente entre tanto caos y nervios, él estaba en otro plano dónde su estado era de calma total.
Estado que pasó de 0 a 100 en el momento del inicio de carrera donde el animal ha corrido como si siempre lo hubiera hecho. En a penas un par de kilómetros, nos posicionábamos entre los diez primeros participantes ocupando en alguna ocasión hasta la tercera posición.No he tenido que a penas guiarle. Tirando en todo momento y buscando el recorte más limpio y rápido en cada tramos de la carrera. Lo ha hecho perfecto, concentrado en todo momento, hiper motivado y evitando cualquier conflicto con el resto de canes. Si en el tri una buena bici no hace bueno al triatleta en dicho segmento, en esta disciplina un buen perro encumbra a un mediocre corredor como yo a las mieles del éxito.
Entre 26 y 27 minutos para siete kilómetros de campo, sin demasiado desnivel pero mucho charco y barro. Al final entre los diez primeros de la general, tanto Raquel que ha quedado tercera en absoluto, como yo que por pecar de joven en unos días, no he pillado podium en veteranos. No obstante, lo de menos son los tiempos o las posiciones, lo impactante es el binomio hombre-perro. Los que no habéis tenido perro no podéis entender que se siente cuando el animal gira la cabeza y te mira buscando una señal o una intención ante una duda, no imagináis como lucha por conseguir una posición por el mero placer de correr, no imagináis la generosidad de su esfuerzo lastrado por tu peso y por el que ni se queja ni se disculpa. Impresionante es poco, cuando además tu pareja comparte contigo lo mismo y de igual manera disfruta de algo tan maravilloso.
Quién me lo diría a mi, quién me diría hace tres años que iba a poder disfrutar tanto de lo que más quiero y compartirlo de esta forma. Al final, no debo hacer tan mal las cosas si la vida no deja de mostrarse amable.
Nota: Abel, metete en Correcanicos, aquí podrás ver las próximas carreras en las que casi seguro nos podrás encontrar.
Nota 2 a los triatletas: chicos, he descubierto que si de verdad quereis mejorar en vuestra carrera hay que dejarse de dietas paleolíticas, técnica de pose o de zapatillas ultra ligeras. Si lo que queréis es saber que se siente corriendo a medias impensables, adoptar o compraros un perro. Y si dudáis en qué raza elegir, no lo penséis, un Rhodesian no tiene igual. ;-).

jueves, 6 de enero de 2011

Tripas... se que a Davidiego le gustará.

Por favor, leed con detenimiento y sin pausa. Feliz día de Reyes... si es que podéis.

TRIPAS
Tomen aire.
Tomen tanto aire como puedan. Esta historia debería durar el tiempo que logren retener el aliento, y después un poco más. Así que escuchen tan rápido como les sea posible.
Cuando tenía trece años, un amigo mío escuchó hablar del “pegging”. Esto es cuando a un tipo le meten un consolador por el culo. Si se estimula la próstata lo suficientemente fuerte, el rumor dice que se logran explosivos orgasmos sin manos. A esa edad, este amigo es un pequeño maníaco sexual. Siempre está buscando una manera mejor de masturbarse. Se va a comprar una zanahoria y un poco de jalea para llevar a cabo una pequeña investigación personal. Después se imagina cómo se va a ver la situación en la caja del supermercado, la zanahoria solitaria y la jalea moviéndose sobre la cinta de goma. Todos los empleados en fila, observando. Todos viendo la gran noche que ha planeado.
Entonces mi amigo compra leche y huevos y azúcar y una zanahoria, todos los ingredientes para una tarta de zanahorias. Y vaselina.
Como si se fuera a casa a meterse una tarta de zanahorias por el culo.
En casa, talla la zanahoria hasta convertirla en una contundente herramienta. La unta con grasa y se la mete en el culo. Entonces, nada. Ningún orgasmo. Nada pasa, salvo que duele.
Entonces la madre del chico grita que es hora de la cena. Le dice que baje inmediatamente.
El se saca la zanahoria y entierra esa cosa resbaladiza y mugrienta entre la ropa sucia debajo de su cama.
Después de la cena va a buscar la zanahoria, pero ya no está allí. Mientras cenaba, su madre juntó toda la ropa sucia para lavarla. De ninguna manera podía encontrar la zanahoria, cuidadosamente tallada con un cuchillo de su cocina, todavía brillante de lubricante y apestosa.
Mi amigo espera meses bajo una nube oscura, esperando que sus padres lo confronten. Y nunca lo hacen. Nunca. Incluso ahora, que ha crecido, esa zanahoria invisible cuelga sobre cada cena de Navidad, cada fiesta de cumpleaños. Cada búsqueda de huevos de Pascua con sus hijos, los nietos de sus padres, esa zanahoria fantasma se cierne sobre ellos. Ese algo demasiado espantoso para ser nombrado.
Los franceses tienen una frase: “ingenio de escalera”. En francés, esprit de l’escalier. Se refiere a ese momento en que uno encuentra la respuesta, pero es demasiado tarde. Digamos que usted está en una fiesta y alguien lo insulta. Bajo presión, con todos mirando, usted dice algo tonto. Pero cuando se va de la fiesta, cuando baja la escalera, entonces, la magia. A usted se le ocurre la frase perfecta que debería haber dicho. La perfecta réplica humillante. Ese es el espíritu de la escalera.
El problema es que los franceses no tienen una definición para las cosas estúpidas que uno realmente dice cuando está bajo presión. Esas cosas estúpidas y desesperadas que uno en verdad piensa o hace.
Algunas bajezas no tienen nombre. De algunas bajezas ni siquiera se puede hablar.
Mirando atrás, muchos psiquiatras expertos en jóvenes y psicopedagogos ahora dicen que el último pico en la ola de suicidios adolescentes era de chicos que trataban de asfixiarse mientras se masturbaban. Sus padres los encontraban, una toalla alrededor del cuello, atada al ropero de la habitación, el chico muerto. Esperma por todas partes. Por supuesto, los padres limpiaban todo. Le ponían pantalones al chico. Hacían que se viera… mejor. Intencional, al menos. Un típico triste suicidio adolescente.
Otro amigo mío, un chico de la escuela con su hermano mayor en la Marina, contaba que los tipos en Medio Oriente se masturban distinto a como lo hacemos nosotros. Su hermano estaba estacionado en un país de camellos donde los mercados públicos venden lo que podrían ser elegantes cortapapeles. Cada herramienta es una delgada vara de plata lustrada o latón, quizá tan larga como una mano, con una gran punta, a veces una gran bola de metal o el tipo de mango refinado que se puede encontrar en una espada. Este hermano en la Marina decía que los árabes se ponen al palo y después se insertan esta vara de metal dentro de todo el largo de su erección. Y se masturban con la vara adentro, y eso hace que masturbarse sea mucho mejor. Más intenso.
Es el tipo de hermano mayor que viaja por el mundo y manda a casa dichos franceses, dichos rusos, útiles sugerencias para masturbarse. Después de esto, un día el hermano menor falta a la escuela. Esa noche llama para pedirme que le lleve los deberes de las próximas semanas. Porque está en el hospital.
Tiene que compartir la habitación con viejos que se atienden por sus tripas. Dice que todos tienen que compartir la misma televisión. Su única privacidad es una cortina. Sus padres no lo visitan. Por teléfono, dice que sus padres ahora mismo podrían matar al hermano mayor que está en la Marina.
También dice que el día anterior estaba un poco drogado. En casa, en su habitación, estaba tirado en la cama, con una vela encendida y hojeando revistas porno, preparado para masturbarse. Todo esto después de escuchar la historia del hermano en la Marina. Esa referencia útil acerca de cómo se masturban los árabes. El chico mira alrededor para encontrar algo que podría ayudarlo. Un bolígrafo es demasiado grande. Un lápiz, demasiado grande y duro. Pero cuando la punta de la vela gotea, se logra una delgada y suave arista de cera. La frota y la moldea entre las palmas de sus manos. Larga y suave y delgada.
Drogado y caliente, se la introduce dentro, más y más profundo en la uretra. Con un gran resto de cera todavía asomándose, se pone a trabajar.
Aun ahora, dice que los árabes son muy astutos. Que reinventaron por completo la masturbación. Acostado en la cama, la cosa se pone tan buena que el chico no puede controlar el camino de la cera. Está a punto de lograrlo cuando la cera ya no se asoma fuera de su erección.
La delgada vara de cera se ha quedado dentro. Por completo. Tan adentro que no puede sentir su presencia en la uretra.
Desde abajo, su madre grita que es hora de la cena. Dice que tiene que bajar de inmediato. El chico de la cera y el chico de la zanahoria son personas diferentes, pero tienen vidas muy parecidas.
Después de la cena, al chico le empiezan a doler las tripas. Es cera, así que se imagina que se derretirá adentro y la meará. Ahora le duele la espalda. Los riñones. No puede pararse derecho.
El chico está hablando por teléfono desde su cama de hospital, y de fondo se pueden escuchar campanadas y gente gritando. Programas de juegos en televisión.
Las radiografías muestran la verdad, algo largo y delgado, doblado dentro de su vejiga. Esta larga y delgada V dentro suyo está almacenando todos los minerales de su orina. Se está poniendo más grande y dura, cubierta con cristales de calcio, golpea y desgarra las suaves paredes de su vejiga, obturando la salida de su orina. Sus riñones están trabados. Lo poco que gotea de su pene está rojo de sangre.
El chico y sus padres, toda la familia mirando las radiografías con el médico y las enfermeras parados allí, la gran V de cera brillando para que todos la vean: tiene que decir la verdad. La forma en que se masturban los árabes. Lo que le escribió su hermano en la Marina. En el teléfono, ahora, se pone a llorar.
Pagaron la operación de vejiga con el dinero ahorrado para la universidad. Un error estúpido, y ahora jamás será abogado. Meterse cosas adentro. Meterse dentro de cosas. Una vela en la pija o la cabeza en una horca, sabíamos que serían problemas grandes.
A lo que me metió en problemas a mí lo llamo “Bucear por perlas”. Esto significaba masturbarse bajo el agua, sentado en el fondo de la profunda piscina de mis padres. Respiraba hondo, con una patada me iba al fondo y me deshacía de mis shorts. Me quedaba sentado en el fondo dos, tres, cuatro minutos.
Sólo por masturbarme tenía una gran capacidad pulmonar. Si hubiera tenido una casa para mí solo, lo habría hecho durante tardes enteras.
Cuando finalmente terminaba de bombear, el esperma colgaba sobre mí en grandes gordos globos lechosos.
Después había más buceo, para recolectarla y limpiar cada resto con una toalla. Por eso se llamaba “bucear por perlas”. Aun con el cloro, me preocupaba mi hermana. O, por Dios, mi madre.
Ese solía ser mi mayor miedo en el mundo: que mi hermana adolescente virgen pensara que estaba engordando y diera a luz a un bebé de dos cabezas retardado. Las dos cabezas me mirarían a mí. A mí, el padre y el tío. Pero al final, lo que te preocupa nunca es lo que te atrapa.
La mejor parte de bucear por perlas era el tubo para el filtro de la piscina y la bomba de circulación. La mejor parte era desnudarse y sentarse allí.
Como dicen los franceses, ¿a quién no le gusta que le chupen el culo? De todos modos, en un minuto se pasa de ser un chico masturbándose a un chico que nunca será abogado.
En un minuto estoy acomodado en el fondo de la piscina, y el cielo ondula, celeste, através de un metro y medio de agua sobre mi cabeza. El mundo está silencioso salvo por el latido del corazón en mis oídos. Los shorts amarillos están alrededor de mi cuello por seguridad, por si aparece un amigo, un vecino o cualquiera preguntando por qué falté al entrenamiento de fútbol. Siento la continua chupada del tubo de la pileta, y estoy meneando mi culo blanco y flaco sobre esa sensación. Tengo aire suficiente y la polla en la mano. Mis padres se fueron a trabajar y mi hermana tiene clase de ballet. Se supone que no habrá nadie en casa durante horas.
Mi mano me lleva casi al punto de acabar, y paro. Nado hacia la superficie para tomar aire. Vuelvo a bajar y me siento en el fondo. Hago esto una y otra vez.
Debe ser por esto que las chicas quieren sentarse sobre tu cara. La succión es como una descarga que nunca se detiene. Con la polla dura, mientras me chupan el culo, no necesito aire. El corazón late en los oídos, me quedo abajo hasta que brillantes estrellas de luz se deslizan alrededor de mis ojos. Mis piernas estiradas, la parte de atrás de las rodillas rozando fuerte el fondo de concreto. Los dedos de los pies se vuelven azules, los dedos de los pies y las manos arrugados por estar tanto tiempo en el agua.
Y después dejo que suceda. Los grandes globos blancos se sueltan. Las perlas. Entonces necesito aire. Pero cuando intento dar una patada para elevarme, no puedo. No puedo sacar los pies. Mi culo está atrapado.
Los enfermeros del servicio de urgencias dirán que cada año cerca de 150 personas se quedan atascadas de este modo, chupadas por la bomba de circulación. Queda atrapado el pelo largo, o el culo, y se ahoga. Cada año, cantidad de gente se ahoga. La mayoría en Florida.
Sólo que la gente no habla del tema. Ni siquiera los franceses hablan acerca de todo. Con una rodilla arriba y un pie debajo de mi cuerpo, logro medio incorporarme cuando siento el tirón en mi culo. Con el pie pateo el fondo. Me estoy liberando pero al no tocar el concreto tampoco llego al aire. Todavía pateando bajo el agua, revoleando los brazos, estoy a medio camino de la superficie pero no llego más arriba. Los latidos en mi cabeza son fuertes y rápidos.
Con chispas de luz brillante cruzando ante mis ojos me doy vuelta para mirar… pero no tiene sentido. Esta soga gruesa, una especie de serpiente azul blancuzca trenzada con venas, ha salido del desagüe y está agarrada a mi culo. Algunas de las venas gotean rojo, sangre roja que parece negra bajo el agua y se desprende de pequeños rasguños en la pálida piel de la serpiente. La sangre se disemina, desaparece en el agua, y bajo la piel delgada azul blancuzca de la serpiente se pueden ver restos de una comida a medio digerir.
Esa es la única forma en que tiene sentido. Algún horrible monstruo marino, una serpiente del mar, algo que nunca vio la luz del día, se ha estado escondido en el oscuro fondo del desagüe de la pileta, y quiere comerme.
Así que la pateo, pateo su piel resbalosa y gomosa y llena de venas, pero cada vez sale más del desagüe. Ahora quizá sea tan larga como mi pierna, pero aún me retiene el culo. Con otra patada estoy a unos dos centímetros de lograr tomar aire. Todavía sintiendo que la serpiente tira de mi culo, estoy a un centímetro de escapar.
Dentro de la serpiente se pueden ver granos de maíz y cacahuetes. Se puede ver una brillante bola anaranjada. Es la vitamina para caballos que mi padre me hace tomar para que gane peso. Para que consiga una beca gracias al fútbol. Con hierro extra y ácidos grasos omega tres. Ver esa pastilla me salva la vida.
No es una serpiente. Es mi largo intestino, mi colon, arrancado de mi cuerpo. Lo que los doctores llaman prolapso. Mis tripas chupadas por el desagüe.
Los expertos dirán que una bomba de agua de piscina larga 360 litros de agua por minuto. Eso son unos 200 kilos de presión. El gran problema es que por dentro estamos interconectados. Nuestro culo es sólo la parte final de nuestra boca. Si me suelto, la bomba sigue trabajando, desenredando mis entrañas hasta llegar a mi boca. Imaginen cagar 200 kilos de mierda y podrán apreciar cómo eso puede destrozarte.
Lo que puedo decir es que las entrañas no sienten mucho dolor. No de la misma manera que duele la piel. Los doctores llaman materia fecal a lo que uno digiere. Más arriba es chyme, bolsones de una mugre delgada y corrediza decorada con maíz, cacahuetes y guisantes.
Eso es la sopa de sangre y maíz, mierda y esperma y cacahuetes que flota a mi alrededor. Aún con mis tripas saliendo del culo, conmigo sosteniendo lo que queda, aún entonces mi prioridad era volver a ponerme el short. Dios no permita que mis padres me vean la polla.
Una de mis manos está apretada en un puño alrededor de mi culo, la otra arranca el short amarillo del cuello. Pero ponérmelos es imposible.
Si quieren saber cómo se sienten los intestinos, compren uno de esos condones de piel de cabra. Saquen y desenrrollen uno. Llénenlo con mantequilla de cacahuete, cúbranlo con lubricante y sosténganlo bajo el agua. Después traten de rasgarlo. Traten de abrirlo en dos. Es demasiado duro y gomoso. Es tan resbaladizo que no se puede sostener. Un condón de piel de cabra, eso es un intestino común.
Ven contra lo que estoy luchando.
Si me dejo ir por un segundo, me destripo.
Si nado hacia la superficie para buscar una bocanada de aire, me destripo.
Si no nado, me ahogo.
Es una decisión entre morir ya mismo o dentro de un minuto. Lo que mis padres encontrarán cuando vuelvan del trabajo es un gran feto desnudo, acurrucado sobre sí mismo. Flotando en el agua sucia de la piscina del patio. Sostenido por atrás por una gruesa cuerda de venas y tripas retorcidas. El opuesto de un adolescente que se ahorca cuando se masturba. Este es el bebé que trajeron del hospital trece años atrás. Este es el chico para el que deseaban una beca deportiva y un título universitario. El que los cuidaría cuando fueran viejos. Aquí está el que encarnaba todas sus esperanzas y sueños. Flotando, desnudo y muerto. Todo alrededor, grandes lechosas perlas de esperma desperdiciada.
Eso, o mis padres me encontrarán envuelto en una toalla ensangrentada, desmayado a medio camino entre la piscina y el teléfono de la cocina, mis desgarradas entrañas todavía colgando de la pierna de mis shorts amarillos. Algo de lo que ni los franceses hablarían.
Ese hermano mayor en la Marina nos enseñó otra buena frase. Rusa. Cuando nosotros decimos: “Necesito eso como necesito un agujero en la cabeza”, los rusos dicen: “Necesito eso como necesito un diente en el culo”. Mne eto nado kak zuby v zadnitse. Esas historias sobre cómo los animales capturados por una trampa se mastican su propia pierna; cualquier coyote puede decir que un par de mordiscos son mucho mejores que morir.
Mierda… aunque seas ruso, algún día podrías querer esos dientes. De otra manera, lo que tenés que hacer es retorcerte, dar vueltas. Enganchar un codo detrás de la rodilla y tirar de esa pierna hasta la cara. Morder tu propio culo. Uno se queda sin aire y mordería cualquier cosa con tal de volver a respirar.
No es algo que te gustaría contarle a una chica en la primera cita. No si querés besarla antes de ir a dormir. Si les cuento qué gusto tenía, nunca nunca volverían a comer calamares.
Es difícil decir qué les disgustó más a mis padres: cómo me metí en el problema o cómo me salvé. Después del hospital, mi madre dijo: “No sabías lo que hacías, amor. Estabas en shock”. Y aprendió a cocinar huevos pasados por agua.
Toda esa gente asqueada o que me tiene lástima… la necesito como necesito dientes en el culo.
Hoy en día, la gente me dice que soy demasiado delgado. En las cenas, la gente se queda silenciosa o se enoja cuando no como la carne asada que prepararon. La carne asada me mata. El jamón cocido. Todo lo que se queda en mis entrañas durante más de un par de horas sale siendo todavía comida. Judías blancas o atún en lata, me levanto y me los encuentro allí en el inodoro.
Después de sufrir una disección radical de los intestinos, la carne no se digiere muy bien. La mayoría de la gente tiene un metro y medio de intestino grueso. Yo tengo la suerte de conservar mis quince centímetros. Así que nunca obtuve una beca deportiva, ni un título. Mis dos amigos, el chico de la cera y el de la zanahoria, crecieron, se pusieron grandotes, pero yo nunca llegué a pesar un kilo más de lo que pesaba cuando tenía trece años. Otro gran problema es que mis padres pagaron un montón de dinero por esa piscina. Al final mi padre le dijo al tipo de la piscina que fue el perro. El perro de la familia se cayó al agua y se ahogó. El cuerpo muerto quedó atrapado en el desagüe. Aun cuando el tipo que vino a arreglar la piscina abrío el filtro y sacó un tubo gomoso, un aguachento resto de intestino con una gran píldora naranja de vitaminas aún dentro, mi padre sólo dijo: “Ese maldito perro estaba loco”. Desde la ventana de mi pieza en el primer piso podía escuchar a mi papá decir: “No se podía confiar un segundo en ese perro…”.
Después mi hermana tuvo un atraso en su período menstrual.
Aun cuando cambiaron el agua de la pileta, aun después de que vendieron la casa y nos mudamos a otro estado, aun después del aborto de mi hermana, ni siquiera entonces mis padres volvieron a mencionarlo.
Esa es nuestra zanahoria invisible.
Ustedes, tomen aire ahora.
Yo todavía no lo hice.

Por Chuck Palahnuik, autor, entre otras obras, del Club de la Lucha.